Con la llegada de las festividades de fin de año, es común que las celebraciones, las salidas de vacaciones y el espíritu festivo transformen la rutina habitual de las copropiedades. Sin embargo, también es un periodo donde se incrementan los riesgos asociados a la seguridad personal, patrimonial y comunitaria. Las recientes estadísticas reveladas en Bogotá, tras la noche del 31 de octubre de este año, muestran que cuando las autoridades adoptan medidas preventivas efectivas —como controles al consumo de licor, restricción vehicular y refuerzos de vigilancia— los índices de accidentalidad y hechos delictivos disminuyen considerablemente.
Desde esta experiencia, extiendo un llamado a todos los actores de la propiedad horizontal en Colombia para que tomen medidas proactivas y compartidas de protección. A continuación, se presentan siete sugerencias esenciales que toda copropiedad puede implementar para garantizar una convivencia segura y unas festividades sin contratiempos:
1. Refuerzo del control de acceso
Durante estas fechas aumenta el ingreso de visitantes y servicios temporales (mensajería, domicilios, transporte especial, etc.). Es fundamental que se fortalezcan los protocolos de verificación, se exija identificación y se lleve un registro estricto de cada ingreso.
Acción sugerida: Establecer un filtro de doble validación: autorización directa del residente y verificación con documento. Activar planillas o sistemas digitales de registro.
2. Campañas internas sobre el riesgo de mezclar licor y conducción
Muchos accidentes en las copropiedades ocurren por imprudencias de residentes o visitantes bajo efectos del alcohol, especialmente en parqueaderos, escaleras o zonas comunes.
Acción sugerida: Promover campañas visuales internas (carteles, pantallas, mensajes en grupos) que sensibilicen sobre las consecuencias legales y humanas de conducir bajo efectos del alcohol.
3. Comunicación anticipada de salidas por vacaciones
Las unidades residenciales deshabitadas se convierten en blanco fácil para delincuentes. Avisar previamente a la administración permite activar protocolos de vigilancia especiales.
Acción sugerida: Invitar a los residentes a dejar notificación escrita o digital cuando salgan más de 24 horas, sin revelar públicamente fechas, pero sí para activar rondas específicas de vigilancia.
4. Apoyo vecinal y redes comunitarias
Los vecinos son los primeros aliados en la prevención. El trabajo comunitario solidario ayuda a alertar sobre movimientos sospechosos o situaciones irregulares.
Acción sugerida: Motivar la creación o reactivación de frentes de seguridad o chats de seguridad por torre o sector de la copropiedad.
5. Revisión técnica del sistema de cámaras y luminarias
En muchas ocasiones, las cámaras fallan o los puntos ciegos no están iluminados adecuadamente. Estas deficiencias pueden ser aprovechadas por los delincuentes.
Acción sugerida: Programar una revisión preventiva en noviembre. Asegurarse de que las grabaciones tengan respaldo suficiente y estén funcionando 24/7.
6. Evitar difusión pública de salidas vacacionales
Publicar en redes sociales que se está fuera de casa es una invitación abierta para los delincuentes.
Acción sugerida: Generar campañas internas que inviten a los residentes a no publicar en tiempo real sus viajes, ni compartir públicamente que están ausentes.
7. Coordinación con la Policía del cuadrante
Establecer contacto directo con la estación de Policía más cercana permite una reacción más rápida ante eventos sospechosos o emergencias.
Acción sugerida: Solicitar patrullajes nocturnos preventivos y entregar información básica del conjunto (planos de acceso, horarios críticos, contactos de emergencias).
Se invita a todas las copropiedades del país a implementar estas recomendaciones, personalizarlas según su realidad y, sobre todo, a fomentar una cultura de prevención que nos permita vivir con tranquilidad estas festividades y proteger lo más valioso: la vida.
1. Elaborar e implementar un plan especial de seguridad para fin de año
Las dinámicas cambian completamente en diciembre: hay más visitas, más entregas, salidas masivas de residentes y celebraciones internas. El administrador debe prever estos escenarios.
Acción sugerida: Diseñar un plan de seguridad temporal con refuerzo en horarios nocturnos, controles estrictos en portería, activación de rutas de evacuación, y cronogramas de inspección a zonas vulnerables. Compartirlo previamente con el consejo de administración y la empresa de vigilancia.
2. Capacitar al personal de vigilancia y servicios generales en protocolos de emergencia
Es común que en estas fechas se presenten emergencias (eléctricas, médicas, por fuego, o de seguridad). El personal debe estar preparado para actuar de forma correcta y rápida.
Acción sugerida: Gestionar una capacitación express con la ARL o con entidades de socorro (Cruz Roja, Defensa Civil) para actualizar conocimientos sobre manejo de extintores, primeros auxilios y evacuación. Incluir protocolos claros en caso de hurtos o riñas.
3. Establecer canales efectivos y rápidos de comunicación con los residentes
En situaciones críticas, una comunicación lenta o desorganizada puede agravar los riesgos. En época de festividades, tener un canal fluido es clave.
Acción sugerida: Habilitar un canal de WhatsApp exclusivo para emergencias (no debates), actualizar bases de datos de contacto y difundir mensajes preventivos periódicos desde la administración. También se pueden usar carteleras, correos masivos o aplicaciones de gestión.
La seguridad no es solo responsabilidad de la administración o del vigilante en turno: es un compromiso colectivo, compartido por todos quienes habitamos y coexistimos en comunidad. Las festividades deben ser motivo de alegría y celebración, no de tragedias prevenibles. Así como la ciudad de Bogotá demostró que una buena planeación reduce accidentes y riesgos, nuestras copropiedades pueden ser ejemplo de responsabilidad si anticipamos y actuamos con conciencia.
Escrito por:
Jorge Enrique Hernández Alonso


