La controversia por la elección de Leyton Barrios como rector de la Universidad del Atlántico continúa generando inconformidad entre los distintos estamentos de la institución. Este martes, los estudiantes de la Facultad de Química y Farmacia emitieron un comunicado oficial en el que expresan su rechazo al proceso que llevó a Barrios al cargo y anuncian un paro indefinido sin posibilidad de realizar clases ni actividades académicas o evaluativas, de manera presencial o virtual.
El pronunciamiento se dio tras una asamblea estamentaria en la que los estudiantes exigieron la publicación inmediata de la hoja de vida del rector, como un acto de transparencia institucional. Según señalan, hasta la fecha dicho documento no ha sido compartido con la comunidad universitaria, lo que califican como una falta grave a los principios democráticos y de legitimidad.
El comunicado denuncia además presuntos intentos de manipulación institucional a través de publicaciones en canales oficiales que, a su juicio, buscan legitimar la designación de Barrios sin atender las exigencias de fondo. Ante ello, los estudiantes consideran que el proceso ante el Comité de Credenciales fue “impuesto y realizado de manera ilegítima” por parte de cinco miembros del Consejo Superior Universitario.
Entre las principales exigencias del documento se destacan:
- La renuncia inmediata del rector Leyton Barrios.
- La renuncia de Angely Cordero, actual representante estudiantil ante el Consejo Superior Universitario, por considerar que no representa el sentir de las bases.
- El compromiso de promover actividades pedagógicas que fortalezcan el pensamiento crítico y la participación estudiantil durante el paro.
- La participación activa en actividades convocadas por otras facultades para visibilizar y articular el movimiento estudiantil.
- La elaboración de un pliego de garantías académicas, de bienestar y de seguridad, construido colectivamente con las demás facultades en paro.
El documento, firmado por los estudiantes de la Facultad de Química y Farmacia, concluye reiterando su compromiso con la defensa de los principios democráticos y la transparencia institucional, asegurando que mantendrán su postura hasta que se garantice una respuesta clara y respetuosa a las exigencias de la comunidad universitaria.
Mientras tanto, la Universidad del Atlántico sigue sumida en un ambiente de tensión, con la mayoría de sus facultades en paro indefinido y sin un consenso claro que permita poner fin a la crisis administrativa que atraviesa la institución.


