Las denuncias por los hechos ocurridos el pasado martes 11 de noviembre en la Universidad del Atlántico siguen creciendo. En exclusiva para Extra Noticias, Radio Tropical y Transmecat Radio, Eloy Soto, líder del Comité de Víctimas de la institución, relató con preocupación lo sucedido durante la asamblea multiestamentaria en la que estudiantes y profesores discutían la continuidad del paro en rechazo a la designación de Leyton Barrios como rector.
Según Soto, al campus ingresaron personas ajenas a la universidad, entre ellas menores de edad, que habrían sido transportadas en buses desde distintos barrios de la ciudad. “Entraron armados con bates, palos, piedras y hasta puñales”, denunció. Aseguró además que los responsables fueron “personas afines a la administración de Leyton Barrios”, quienes —según él— actuaron con la anuencia de la dirección universitaria para violentar a los manifestantes reunidos.
El líder expresó que este tipo de hechos reviven heridas del pasado en una institución que ha sido reconocida como víctima del conflicto armado y del paramilitarismo. “Nos preocupa inmensamente porque el Estado, en este proceso de reparación, tiene el deber de garantizar la no repetición. Y lo que estamos viendo hoy son precisamente los mismos hechos victimizantes contra los estudiantes y profesores que se movilizan contra administraciones corruptas”, afirmó.
Soto agregó que los ataques y amenazas no son hechos aislados, sino parte de una estrategia para “amedrentar y silenciar las luchas justas” dentro del alma máter. Sostuvo que detrás de las agresiones hay intereses por mantener el control de los recursos públicos y los llamados “planes territoriales”, que según él “se han robado lo público”.
Al ser consultado sobre si las denuncias estaban documentadas, el vocero fue enfático: “Por supuesto que sí”. Relató que existen videos que registran la presencia de los presuntos agresores y mencionó un hecho que calificó de “gravísimo”: la publicación en redes sociales de un sticker con un caimán —símbolo que, según Soto, utiliza una banda criminal de la ciudad— por parte de un representante estudiantil. Afirmó que dicha publicación fue una especie de anuncio previo a los disturbios ocurridos en la asamblea.
Finalmente, Eloy Soto hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que intervenga en la situación de la Universidad del Atlántico. “Hoy los estudiantes y profesores están enfrentados a unas mafias. No podemos dejarlos solos. El Estado debe tomar cartas en el asunto y garantizar que nuestras universidades no sigan en manos de quienes las usan para fines ajenos a la educación”, concluyó.


