El presidente de la Unión de Comerciantes, Orlando Jiménez,
denunció que la presión criminal tiene azotadas las tiendas
ubicadas en Barranquilla y su área metropolitana hasta el punto
que 100 de ellas han tenido que cerrar por la constante extorsión a
que se ven sometidas.
Solo en el barrio de Chiquinquirá de Barranquilla han cerrado cinco
tiendas en las últimas semanas porque la inseguridad es
insostenible.
“La semana pasada, en la carrera 33 con calle 43, una tuvo que
cerrar, no soportaron más la presión. A una cuadra de allí hay otra
tienda cerrada. Por el sector de la carrera 32 otra tienda cerró hace
un mes”, dijo el dirigente gremial.
Los comerciantes de Undeco aseguran que las extorsiones no sólo
paralizan a transportadores, sino también a los tenderos. Ellos se
han solidarizado con los conductores y aseguran que saben lo que
es vivir el flagelo de la extorsión.
“Undeco se solidariza con la situación que vienen atravesando los
conductores y empresas de buses urbanos en Barranquilla y su área
Metropolitana”, sostuvo el dirigente.
Jiménez agregó que no ha cesado la inseguridad, los ataques y los
disparos contra los comerciantes, en especial los tenderos por el no
pago de extorsiones a esos grupos delincuenciales.
El presidente de Undeco, Orlando Jiménez reiteró nuevamente la
solidaridad del gremio de comerciantes para con los conductores
de los buses urbanos que están siendo asesinados y amenazados,
en espera de que las medidas de seguridad anunciadas por el
ministro de Defensa, Diego Molano, la gobernadora del Atlántico,
Elsa Noguera, y los alcaldes de Barranquilla, Soledad y Malambo,
sean efectivas, “Van 120 capturas por extorsión, pero este delito no
para en la ciudad y menos en los municipios del área
metropolitana”, afirmó.


