El ambiente académico y administrativo en la Universidad del Atlántico continúa sumido en el caos. La institución atraviesa una de las crisis más profundas de su historia reciente, marcada por el paro casi total de su comunidad estudiantil y docente en rechazo a la designación de Leyton Barrios como rector. Mientras la incertidumbre crece en los pasillos y las clases siguen suspendidas, un nuevo episodio intensifica las tensiones alrededor del proceso.
En las últimas horas, la Corporación Universitaria Empresarial de Salamanca presentó una denuncia formal “contra personas indeterminadas por el delito de falsedad ideológica en documento privado”, en un hecho que podría tener repercusiones directas en la legitimidad de la designación de Barrios. El documento señala de manera explícita que Leyton Barrios “no ha tenido vínculo laboral, civil, jurídico ni de ningún orden” con dicha institución, desmintiendo cualquier relación profesional que pudiera haber sido asociada a su hoja de vida.
La situación escaló rápidamente hasta el Ministerio de Educación Nacional (MEN), que convocó de manera urgente a una reunión extraordinaria con el Consejo Superior de la Universidad del Atlántico, programada para las 9:00 de la mañana. Este encuentro podría definir los próximos pasos en un conflicto que ya paraliza a la principal institución pública de educación superior del departamento.
A medida que avanzan las investigaciones y se espera una reacción oficial del Consejo Superior, la comunidad universitaria permanece en asamblea y en estado de alerta, a la espera de decisiones que marquen el rumbo de la universidad en medio de una crisis que no deja de escalar.


