El problema de los feminicidios en Barranquilla y el departamento del Atlántico continúa encendiendo alarmas durante el 2025. A diferencia del año anterior, la situación no muestra señales de mejoría y, por el contrario, organizaciones sociales advierten un preocupante estancamiento en las acciones institucionales para frenar la violencia contra las mujeres. Para defensoras de derechos humanos, el panorama refleja una urgencia que no ha sido atendida con la contundencia necesaria.
En entrevista exclusiva con Extranoticias, Radio Tropical y Transmeca Radio, la psicóloga Ruth Pareja, reconocida por su labor constante en defensa de los derechos de las mujeres, afirmó que las cifras actuales son motivo de alarma.
Según Pareja, “lamentablemente las cifras no son muy alentadoras; llevamos 50 mujeres que quizás pueden ser más asesinadas en distintos escenarios y hemos estado con feminicidios igual que el 2024, 11 feminicidios en la ciudad de Barranquilla, el Atlántico, el cual fue también confirmado por un medio de comunicación muy importante y por Medicina Legal”.
La defensora insistió en que las organizaciones de mujeres han insistido —sin obtener respuesta sólida— en la necesidad de un Consejo de Seguridad específico y la implementación de rutas de atención efectivas, pero los avances han sido mínimos. Pareja explicó que, pese a una única reunión sostenida con las autoridades, “las mujeres no han sido escuchadas”.
Recordó que más de 150 organizaciones firmaron un memorando que recoge las exigencias del movimiento social de mujeres, entre ellas la creación de espacios reales de denuncias, seguimiento y exigibilidad de derechos. “Estamos exigiendo unos espacios de exigibilidad para denunciar las violencias de género. A su vez, un llamado demente y radical ante las instituciones”, señaló.
La psicóloga también cuestionó la apropiación institucional de la conmemoración del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Afirmó que esta fecha “le pertenece a las mujeres” y no a las entidades públicas, y criticó que la agenda oficial desplace la denuncia y la movilización ciudadana. “Eso lo que hace es dirigir a un movimiento el cual necesita estar en las calles remitiendo todos los atropellos que precisamente la institucionalidad ha cometido”, expresó.
Reuniones con autoridades y exigencias pendientes
En relación con el diálogo con el Gobierno departamental, Pareja aseguró haber participado en mesas de trabajo en representación del sector social, pero advirtió que estas reuniones no han generado cambios de fondo. “Esto tiene que ir mucho más allá. Ellos tienen que dar un cumplimiento y que la familia realmente se sienta representada”, afirmó.
La defensora cuestionó la falta de avances en el esclarecimiento de casos como los de Margarita y Valentina, señalando que representan solo dos de las múltiples mujeres cuyas familias siguen a la espera de justicia. “Lamentablemente, la institucionalidad ha tenido una mirada totalmente indiferente, se puede decir que un tanto indolente”, expresó.
Finalmente, Pareja recordó que la violencia contra las mujeres abarca múltiples dimensiones que también requieren acción urgente, como las violencias digitales, políticas, económicas y las desapariciones. Además, resaltó la importancia de proteger a mujeres campesinas, afrodescendientes, migrantes, con discapacidad y a madres que buscan a sus hijas desaparecidas.
“Es un llamado demente y radical para que las institucionalidades hagan lo que les corresponde”, concluyó.


