El vocero de UNDECO, Orlando Jiménez, entregó en exclusiva para Extra Noticias, Radio Tropical y Transmejar Radio un balance detallado de lo que ha sido el 2025 para los tenderos y pequeños comerciantes de Barranquilla y el Atlántico. Según explicó, el gremio valora el año con una calificación entre 7 y 7.5 sobre 10, un resultado que considera positivo, aunque marcado por múltiples desafíos que han limitado un mejor desempeño.
Jiménez aseguró que, aunque el comportamiento general ha sido bueno, persisten factores que han afectado el desarrollo normal de los establecimientos de barrio. La inseguridad, el aumento de exigencias tributarias equiparadas a las de grandes empresas y la creciente cantidad de requisitos para operar un negocio formal continúan generando presión sobre los pequeños comerciantes. A esto se suma la presencia cada vez mayor de grandes cadenas en los estratos 1, 2 y 3, lo que incrementa la competencia y afecta directamente a las tiendas tradicionales.
A pesar de este contexto, destacó la capacidad de adaptación del tendero en el Atlántico, quien se ha reinventado para sostener su actividad económica. Muchos han optado por diversificar sus productos, modificar estrategias de venta y buscar alternativas que les permitan cumplir con sus obligaciones mientras mantienen sus negocios abiertos. Para Jiménez, esta creatividad y resistencia explican por qué la calificación del año no es más baja.
Uno de los avances más relevantes del 2025 ha sido la instalación de paneles solares en 100 tiendas de Barranquilla y Soledad, un proyecto impulsado por el Ministerio de Minas y Energía y FENOGE. Aunque no son sistemas de alta capacidad, estos equipos generan entre 400 y 500 kilovatios hora-mes, permitiendo reducciones del 50 % al 60 % en las facturas de energía. Para tenderos que pagaban entre un millón y 1,2 millones de pesos mensuales, el impacto económico ha sido significativo.
UNDECO confirmó que el Gobierno ya avanza hacia una segunda fase del programa, que permitirá la implementación de proyectos solares más grandes y acordes a las necesidades del comercio local. En esta etapa, el Estado aportará 20 millones de pesos por tienda, mientras que el comerciante cubrirá el valor restante según su capacidad económica o crediticia. Con estos nuevos modelos, los beneficiarios podrían generar entre 1.000 y 2.000 kilovatios hora-mes, una necesidad clave en negocios que utilizan múltiples equipos de refrigeración debido al clima caribeño.
El gremio también está insistiendo ante las autoridades para que más comercios puedan acceder al proyecto, especialmente aquellos ubicados en estratos 1, 2 y 3 que fueron reclasificados como tarifa comercial por parte de Electrificadora del Caribe y Aire. Jiménez recordó que, según la resolución 108 de 1995, cuando un negocio funciona en el mismo espacio donde reside su propietario, la tarifa debe ser residencial. Sin embargo, este criterio no se ha respetado en muchos casos, lo que incrementa los costos entre un 30 % y 40 % mensualmente.
Finalmente, UNDECO reiteró que su objetivo es que ningún pequeño comerciante quede por fuera de estos beneficios energéticos y que el 2025 cierre con mayores garantías para un sector que continúa siendo pieza clave en la economía popular de la región. El gremio espera que las gestiones en curso permitan aliviar cargas, mejorar condiciones y fortalecer la permanencia de las tiendas de barrio en Barranquilla y el Atlántico.


