Pese a que la designación de un rector encargado fue presentada por el Ministerio de Educación como una salida institucional para apaciguar la crisis generada tras la fallida elección de Leyton Barrios en la Universidad del Atlántico, el ambiente al interior del claustro universitario continúa siendo tenso. Aunque el nombramiento de Rafael Castillo buscaba restablecer el orden administrativo y académico, sectores del estudiantado han manifestado su inconformidad con esta decisión.
Uno de ellos es el líder estudiantil Jesús Salcedo, quien en entrevista exclusiva con Extra Noticias, Radio Tropical y Transmecar Radio cuestionó la legitimidad del actual rector encargado. Para Salcedo, la universidad atraviesa un vacío de autoridad. “hoy no tenemos como tal rector en la Universidad del Atlántico, hoy tenemos un rector ilegítimo”, afirmó.
El vocero estudiantil sustentó su postura señalando que no existe un acta que certifique la posesión oficial de Rafael Castillo ante el Consejo Superior Universitario. Según explicó, el funcionario no se juramentó formalmente ante dicho órgano, encabezado por el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, lo que a su juicio le impediría ejercer funciones administrativas, contractuales y académicas. “Rafael Castillo, al no juramentarse, no tiene la función legal para ser rector de nuestra universidad”, puntualizó.
Salcedo también se refirió a las mesas de garantías convocadas en medio de la coyuntura, las cuales calificó como poco representativas. Manifestó su preocupación porque, según dijo, varios de quienes integran estos espacios no son estudiantes activos y algunos habrían protagonizado actos vandálicos en el pasado. “No es una mesa de garantía amplia donde todos los estudiantes se sientan representados”, expresó, añadiendo que incluso hay participantes con bajo rendimiento académico.
Finalmente, el líder estudiantil cuestionó que no se haya convocado de manera formal a los representantes estudiantiles reconocidos estatutariamente, lo que, a su juicio, deslegitima el proceso de diálogo. “Muchos de los voceros ni siquiera fueron invitados y no se hizo un llamado a quienes legalmente deben participar”, concluyó, advirtiendo que las mesas podrían convertirse en un escenario de diálogo cerrado sin representación real del estudiantado.


