La diputada del Atlántico, Lourdes López, volvió a encender las alarmas sobre la crítica situación de la ESE UNA, entidad que opera los cinco hospitales públicos del departamento, al denunciar que la actual intervención no ha resuelto los problemas estructurales, especialmente el pago de salarios al personal médico y las deudas con proveedores. En entrevista, la dirigente aseguró que, pese a los cambios administrativos, el panorama sigue siendo “gris” para la red pública de salud.
López recordó que inicialmente vio con buenos ojos la intervención del Gobierno nacional, al considerar que permitiría sacar a quienes, según ella, estaban “desangrando la ESE UNA” sin generar demandas para el departamento. Sin embargo, cuestionó que la medida se haya hecho sin respaldo financiero. “Fue muy responsable del Gobierno nacional hacer una intervención, pero dejarnos sin dinero, dejarnos como con las manos atadas”, afirmó.
La diputada explicó que con el primer interventor se contrató una bolsa de empleo que permitió vincular médicos, enfermeras y demás personal, a quienes se les pagaba con un mes de retraso. No obstante, señaló que estos contratos fueron cancelados abruptamente. “De la noche a la mañana los quitaron y la nueva interventora ya colocó otra nueva bolsa de empleo, o sea que quedó mucha más gente sin que le siguieran pagando”, denunció, al referirse a la gestión de Maryury Díaz Céspedes.
Según López, la situación laboral es crítica y afecta directamente la prestación del servicio. “La situación de las personas que han trabajado en la ESE UNA es gravísimo, no han recibido salario. Hay gente que debe tres, cuatro, cinco meses”, sostuvo. A esto se suma, dijo, la falta de medicamentos y de personal idóneo, lo que impide ofrecer una atención adecuada a los pacientes.
La diputada también advirtió que la ESE UNA ya no cuenta con servicios de alta complejidad, pese a que sigue recibiendo pacientes remitidos desde otros hospitales del departamento. “Cuando ya no pueden más con el paciente, lo remiten a la ESE UNA, sabiendo que la ESE UNA ya no cumple una función de alta complejidad”, explicó, y agregó que muchos de estos casos corresponden a usuarios de la Nueva EPS, entidad que, según ella, no ha realizado los pagos correspondientes.
Finalmente, Lourdes López hizo un llamado urgente a la Superintendencia de Salud y al gobernador Eduardo Verano de la Rosa para evitar el cierre de la entidad. “Si la Superintendencia de Salud va a intervenir unos hospitales es porque tienen el dinero para responder después la recuperación de ese hospital. Nosotros tenemos nuestra red pública totalmente colapsada y en quiebra”, concluyó, insistiendo en la necesidad de acciones inmediatas para salvar la red hospitalaria del Atlántico.


