Desde Dallas, Texas, hasta la Vía 40. El Carnaval de Barranquilla sigue cruzando fronteras y este 2026 vuelve a estrechar lazos con Estados Unidos gracias a la participación de las reinas del Carnaval de Barranquilla en Dallas: Joselyn Peña de Smith, soberana adulta, y Kailani Amaya, reina infantil, quienes ya se encuentran en la ciudad para sumarse a los eventos más emblemáticos de la fiesta.
En entrevista con Extra Noticias Radio, Ana Parada, directora del Carnaval de Barranquilla en Dallas, confirmó que llegaron el jueves previo a la Guacherna y destacó un hecho histórico: Kailani se convirtió en la primera reina infantil de Dallas en participar tanto en la Guacherna como en el Desfile de los Niños en Barranquilla. “Estamos muy orgullosos porque ya, por nuestra parte, hicimos historia y estamos listos para la Batalla de Flores y para todo lo que se nos viene”, expresó.
La apuesta de este año es significativa. Ambas reinas desfilarán en la Batalla de Flores: Kailani lo hará junto a las tradicionales Marimondas del Barrio Abajo, mientras que Joselyn participará con el grupo de disfraces. Saldrán en los puestos 50 y 52, respectivamente. “Venimos preparándonos desde hace bastantes meses. Para nosotros en Estados Unidos hace mucho frío y nuestro carnaval es en abril, pero siempre venimos al Carnaval de Barranquilla. Llevamos ya cuatro años viniendo”, explicó Parada, resaltando la constancia de esta conexión cultural.
La presencia de las soberanas también representa un puente entre identidades. Kailani nació en Estados Unidos, pero hoy es símbolo de la cultura colombiana en Dallas y, al mismo tiempo, embajadora tejana en Barranquilla. Joselyn, por su parte, es barranquillera de nacimiento y regresa a su tierra como reina de Dallas, con raíces ligadas a la tradición carnavalera, al ser familiar de un Rey Momo de la ciudad. “Es muy bonito tener esa conexión y ese puente cultural entre las dos ciudades”, afirmó Ana Parada, quien además recordó que el Carnaval es Patrimonio de la Humanidad y trasciende fronteras.
El proceso para estar en Barranquilla no es sencillo. La organización en Dallas funciona como fundación sin ánimo de lucro y no recibe recursos del Carnaval ni de entidades colombianas. Su sostenimiento proviene del apoyo de la ciudad de Dallas, especialmente de la Oficina de Arte y Cultura, y de subvenciones como las otorgadas por Moody, además del trabajo de su grupo folclórico, donde ofrecen clases gratuitas de danza colombiana para niños. “Es un esfuerzo grande que hacemos para mostrar allá lo que significa el Carnaval desde adentro y traer aquí un poquito de la cultura tejana”, detalló Parada.
La emoción también se siente en la voz de la reina infantil. Kailani Amaya recordó su experiencia en el Desfile de los Niños como algo “muy, muy, muy bueno”, y dejó un mensaje claro para los pequeños que viven el precarnaval en colegios y barrios: “Les digo que deberían seguir, aunque algo pase, tienen que seguir”. Una frase sencilla, pero poderosa, que resume el espíritu de una fiesta que, desde Barranquilla hasta Dallas, demuestra que el Carnaval no tiene fronteras.


