El aspirante presidencial Aníbal Gaviria Correa, integrante de la denominada Gran Consulta, lanzó fuertes cuestionamientos al Gobierno nacional al afirmar que en Colombia se vive un “chantaje político” contra mandatarios regionales que no son afectos a la Casa de Nariño. En entrevista exclusiva con Extra Noticias Radio, Radio Tropical y Transmecar Radio, el exgobernador aseguró que esa práctica es “inconstitucional, injusta y absolutamente aberrante”, y prometió que en un eventual gobierno suyo trabajará con todos los alcaldes y gobernadores del país sin distinción política.
Gaviria, quien recorre el país como parte de la llamada “Expedición Colombia”, explicó que ha optado por hacer parte de su campaña en bicicleta para tener contacto directo con la ciudadanía y evitar, según dijo, “recintos cerrados y directorios políticos”. En esos recorridos, señaló, ha encontrado problemáticas que se repiten en distintas regiones: la inseguridad y la crisis en el sistema de salud. Sin embargo, también destacó la resiliencia de las comunidades y su capacidad de salir adelante pese a las dificultades.
Uno de los ejes centrales de su propuesta es la descentralización con recursos reales. Gaviria sostuvo que el país arrastra por más de un siglo un modelo de Estado concentrador de poder en el centro, que, a su juicio, ya se agotó. “Aquí no estamos únicamente hablando de cambiar de presidente, sino de cambiar de modelo de Estado”, afirmó, al marcar distancia frente a lo que considera una descentralización “caricaturesca”, en la que se trasladan responsabilidades a departamentos y municipios sin los recursos suficientes.
El candidato aseguró que su experiencia como alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia le permitió comprender el potencial de las regiones cuando cuentan con respaldo efectivo del Gobierno nacional. Por eso, insistió en que su apuesta es una “verdadera descentralización”, acompañada de financiación y apoyo institucional desde la Presidencia, para fortalecer la autonomía territorial y mejorar la gestión pública en las regiones.
En ese contexto fue enfático al señalar que actualmente, tanto en este como en gobiernos anteriores, se presenta una práctica que calificó como “chantaje político”. Según explicó, cuando el presidente no coincide políticamente con un alcalde o un gobernador, “le cierra las llaves de los recursos de la nación”. Frente a ello, prometió que “con Aníbal Gaviria el chantaje político se acaba” y anunció que trabajará con los 32 gobernadores y los más de 1.100 alcaldes del país, sin importar su filiación o postura electoral.
De cara a la Gran Consulta prevista para el 8 de marzo, Gaviria defendió este mecanismo como una alternativa a lo que llamó la política de los extremos. Sostuvo que Colombia no puede volver a una confrontación que divida al país entre proyectos antagónicos y que, por el contrario, la consulta representa una propuesta de unidad en medio de la diversidad, con nueve candidatos entre los cuales los ciudadanos podrán elegir.
Finalmente, invitó a los colombianos a participar masivamente en las urnas y rechazó los llamados a la abstención, que calificó como una afrenta a la democracia. Reivindicó su trayectoria en Antioquia y Medellín como prueba de experiencia y resultados, y aseguró que su candidatura busca “darle más poder a las regiones”, convencido de que el país funciona mejor cuando el Estado se construye desde los territorios y no únicamente desde el centro.


