El fiscal del Magisterio del Atlántico, Luis Grimaldo, les preguntó a los alcaldes cómo invierten los recursos de la denominada ‘Canasta Familiar’ y cómo destinan los que deben invertir a la calidad educativa.
Lo anterior se debe a una denuncia realizada por los padres de familia de estudiantes de Las Compuertas, corregimiento de Manatí, sur del Atlántico, quienes tienen que caminar tres horas con sus niños para llegar al colegio en vista de que no hay servicio de bus y solo reciben tres horas de clase. A lo anterior se suma una débil infraestructura de la institución.
“Hace rato venimos denunciando esta situación y nadie nos responde. La ley contempla una ‘canasta educativa’ que reciben directamente los alcaldes y uno se pregunta para dónde cogen esos dineros. Dentro de la canasta educativa, está el Programa Ampliado de Educación, que es bastante cuestionado, y dineros para el transporte de los niños”, señaló.
Indicó que a pesar de que en el año 2010 se presentó el rompimiento del Canal del Dique, hoy el Fondo de Adaptación aún no ha entregado la institución. “Los niños dan clases en unos galpones de madera donde no hay agua ni energía, es decir, en condiciones infrahumanas por eso yo digo que pareciera que a la gobernadora no le interesara los niños de Manatí”.
Otros ejemplos que puso el dirigente sindical fue el colegio de Ponedera. Allí los múltiples problemas que tiene la institución posiblemente comenzarán a ser resueltos en octubre por lo que este año seguirán estudiando en las pésimas condiciones y en Santa Verónica no se ha podido trabajar bien porque el sistema que recicla las aguas residuales sigue dañado.


