El control del tránsito en Barranquilla vuelve a estar en el centro del debate tras la finalización del convenio entre el Distrito y la Policía Nacional, lo que ha reabierto la discusión sobre la efectividad de los modelos de vigilancia en las vías.
El ingeniero Isidro Ruiz, experto en seguridad vial, hizo un balance sobre los esquemas de control implementados en la ciudad y destacó que, en su momento, la intervención de la Policía representó avances significativos. “El cambio fue positivo… Barranquilla era nuestra ciudad a demostrar en el Fondo de Prevención Vial”, aseguró.
De acuerdo con el especialista, durante ese periodo se logró una reducción cercana al 50% en las muertes por siniestros viales, en medio de una serie de medidas que incluyeron la entrada en funcionamiento de Transmetro y una mayor organización del tráfico. “Se puso en orden la casa”, resumió.
Sin embargo, también advirtió sobre las debilidades estructurales en los sistemas de control, especialmente frente a prácticas de corrupción que afectan la credibilidad institucional. “Siempre hay manzanas podridas y eso hace que las instituciones tengan ese rótulo que todos conocemos”, afirmó.
Ruiz fue enfático en señalar que la falta de control efectivo puede derivar en un aumento de comportamientos riesgosos en las vías. “Si no se regula y si no hay control en la ciudad, se van a desbordar comportamientos que van a terminar en accidentes trágicos”, alertó.
El experto también cuestionó el enfoque de algunos operativos de tránsito, los cuales —según su criterio— se concentran en aspectos menores y no en conductas realmente peligrosas. “Los agentes de tránsito ni de la policía ni los azules ni ningún cuerpo de control está para hacer retenes… se está abusando del equipo de carreteras para molestar a los ciudadanos”, expresó.
En contraste, señaló que hay problemáticas evidentes que no están siendo atendidas con contundencia, como la circulación de motociclistas en condiciones inseguras o la realización de piques ilegales en distintos puntos de la ciudad.
A nivel nacional, Ruiz alertó sobre el crecimiento de la siniestralidad vial, indicando que Colombia ha superado cifras históricas de mortalidad. “Ya casi llegamos a 9.000 muertos, cuando antes el pico había sido de alrededor de 7.800”, precisó.
Ante este panorama, hizo un llamado urgente a las autoridades para implementar medidas más contundentes y enfocadas en la prevención real. “Es momento de que las autoridades empiecen a tomar medidas drásticas… se necesita un ejercicio de control real y una autoridad legítima”, concluyó.


