las instalaciones de la Universidad del Norte se llevó a cabo la presentación de los resultados de la Encuesta de Percepción Ciudadana 2025 de Barranquilla Cómo Vamos, un informe clave que permite entender cómo los barranquilleros evalúan su calidad de vida en temas fundamentales como seguridad, salud, educación y condiciones económicas. Los datos, socializados ante distintos sectores, ofrecen una radiografía detallada de los avances y desafíos de la ciudad.
En entrevista exclusiva con Extra Noticias, la directora del programa, Lucía Avendaño, explicó que, en términos generales, la percepción ciudadana mantiene una tendencia positiva, especialmente en lo relacionado con el orgullo y la confianza en el rumbo de la ciudad. “En Barranquilla hay optimismo, hay entusiasmo y orgullo. La proporción de personas que dicen que las cosas van por buen camino en la ciudad pasó del 64% al 74%”, señaló, destacando además que “el orgullo de ciudad se ubicó por encima del 80%, es decir, por lo menos 8 de cada 10 barranquilleros se sienten orgullosos de su ciudad”.
Ese mismo optimismo se traslada, en parte, al ámbito económico de los hogares. Según detalló Avendaño, una proporción importante de ciudadanos percibe mejoras frente al año anterior. “Cuando le preguntamos a la gente si la situación económica en su hogar mejoró con respecto al año pasado, la mayoría de la proporción de ciudadanos dice que mejoró”, indicó. No obstante, la directora fue enfática en señalar que esta percepción positiva no se traduce completamente en oportunidades laborales concretas, evidenciando una desconexión entre el bienestar percibido y las condiciones reales del mercado laboral.
“Cuando ya nos centramos puntualmente en el tema de la empleabilidad y le preguntamos a los barranquilleros si consideran que en la ciudad es fácil encontrar trabajo o emprender una actividad económica independiente, ahí baja la proporción de personas que están de acuerdo”, explicó. En ese sentido, agregó que “lo que encontramos es que conviven dos realidades: la ciudad en general y los imaginarios individuales, es decir, lo que me pasa a mí en mi día a día”, una situación que también se ha observado en otras ciudades del país.
Uno de los aspectos que más preocupa a los ciudadanos sigue siendo la seguridad. De acuerdo con los resultados de la encuesta, los niveles de percepción de seguridad continúan siendo bajos tanto a nivel general como en los entornos más cercanos. “Cuatro de cada diez barranquilleros afirmaron que se sienten seguros en la ciudad y solo cinco de cada diez dijeron sentirse seguros en su barrio”, precisó Avendaño, evidenciando una sensación de vulnerabilidad persistente.
En este contexto, la extorsión emerge como uno de los delitos de mayor impacto en la percepción ciudadana. “Este año metimos nueva la opción de extorsión en la encuesta y se llevó el 42% de la opinión. Es decir, el 42% de los barranquilleros reportó que en su barrio la extorsión era uno de los delitos más importantes”, afirmó, subrayando la relevancia que ha tomado este fenómeno en la vida cotidiana de los habitantes.
En materia de salud, el informe también deja ver un deterioro en la percepción del servicio. La satisfacción de los usuarios disminuyó entre cinco y seis puntos porcentuales, pero lo que más llamó la atención fue el incremento en el número de personas que aseguran no estar recibiendo atención. “Cuando preguntamos si usted está satisfecho, insatisfecho o no recibe el servicio, aumentó en ocho puntos la opción de ‘no recibe’. Pasó del 3% al 11% la proporción de barranquilleros que dijo ‘no, yo no recibo mi servicio de salud’”, explicó Avendaño, lo que podría reflejar dificultades de acceso al sistema.
Por otro lado, la educación, que históricamente ha sido uno de los indicadores mejor valorados en Barranquilla, también mostró un retroceso en esta medición. Aunque los niveles de satisfacción continúan siendo altos en términos generales, todos los componentes evaluados registraron caídas. “Cuando le preguntamos a los barranquilleros por el desempeño de los docentes, la infraestructura tecnológica, los procesos académicos o la infraestructura física, tradicionalmente estos indicadores ‘la rompían’, estaban por encima del 80% de satisfacción. Este año todos bajaron”, señaló.
El punto más crítico dentro de este sector fue el manejo del acoso escolar, una variable incluida por primera vez en la encuesta. “Especialmente en el manejo del acoso escolar, solo el 34% de los barranquilleros se siente satisfecho con cómo se está abordando este tema en los planteles educativos”, puntualizó, dejando en evidencia una preocupación creciente en torno al bienestar de los estudiantes.
En conjunto, los resultados de la Encuesta de Percepción Ciudadana 2025 muestran una ciudad que mantiene altos niveles de orgullo y optimismo, pero que enfrenta retos estructurales importantes. La seguridad, el acceso a la salud, las oportunidades laborales y algunos aspectos del sistema educativo se consolidan como los principales desafíos a atender para mejorar la calidad de vida de los barranquilleros.


