El Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia informa a la ciudadanía sobre los riesgos del uso no controlado de acetaminofén en menores de edad y los efectos para su salud mental. Este medicamento, utilizado para aliviar el dolor y la fiebre, es seguro cuando se administra bajo supervisión médica y en las dosis recomendadas; sin embargo, su consumo excesivo puede generar consecuencias graves en la salud física y mental.
Recientemente se ha identificado en el país un fenómeno preocupante conocido como el “reto del acetaminofén”, en el que algunos jóvenes, influenciados por redes sociales o conductas de riesgo, consumen grandes cantidades del medicamento para experimentar efectos físicos o emocionales. Esta práctica ha incrementado los casos de sobredosis en menores y representa un riesgo significativo para la salud pública.
El uso inapropiado o la sobredosis de acetaminofén puede provocar lesiones hepáticas graves, que pueden derivar en insuficiencia hepática aguda y poner en riesgo la vida.
También genera daños renales y trastornos gastrointestinales como náuseas, vómitos y dolor estomacal. Siendo estas alteraciones metabólicas y circulatorias, que pueden generar complicaciones a largo plazo.
Aunque la evidencia científica sobre efectos directos o posibles impactos en la salud mental es limitada, el consumo excesivo de este medicamento puede generar consecuencias asociadas a los efectos físicos del medicamento, tales como cambios emocionales, irritabilidad, ansiedad o fluctuaciones del estado de ánimo, somnolencia excesiva, que afecta la concentración y el rendimiento académico, como también malestar emocional general, derivado de las alteraciones en el organismo.
El Ministerio recomienda administrar acetaminofén solo bajo indicación médica y respetando dosis y horarios, evitar la automedicación en niños y adolescentes. Consultar de inmediato si aparecen síntomas como náuseas, vómitos, somnolencia excesiva o cambios emocionales.


