Las recientes denuncias de acoso sexual en el entorno laboral de Caracol Telecisión, que derivaron en la desvinculación de dos reconocidos periodistas, han reavivado el debate sobre la violencia de género en los medios. En entrevista exclusiva, la defensora de derechos de las mujeres Ruth Pareja abordó el tema con cautela frente a los procesos judiciales, pero con firmeza en sus reflexiones sobre el trasfondo estructural de estas situaciones. “Hay una presunción de inocencia y serán las autoridades quienes determinen con todos los elementos probatorios”, afirmó, dejando claro que el respeto al debido proceso debe mantenerse.
Sin embargo, Pareja fue enfática en señalar que estos casos no pueden analizarse de manera aislada, sino como parte de una problemática histórica. “Las mujeres vienen con una deuda histórica”, expresó, al recordar que la violencia sexual ha estado presente desde tiempos antiguos, pasando por conflictos bélicos hasta el contexto actual. En ese sentido, aseguró que este tipo de hechos evidencian fallas profundas en distintos ámbitos de la sociedad: “No solamente es en un solo sector. La educación tiene una deuda, las instituciones de poder, la política, el sector salud, el doméstico… todos tienen una historia frente a estas violaciones de derechos”.
La entrevistada también subrayó que muchas de estas conductas permanecen ocultas debido al miedo de las víctimas. “Tanto el sector privado como el público tienen una deuda con muchas de las víctimas que no se han atrevido a hablar por miedo, por perder un empleo o por no tener una justicia como corresponde”, explicó, al tiempo que cuestionó la efectividad de las normativas actuales. Según indicó, leyes como la 1010 de 2006, que regula el acoso laboral en Colombia, resultan insuficientes para abordar estos casos: “Es muy débil, y como no son cosas fácilmente demostrables, no se le da el crédito a la persona que denuncia”.
En medio de este panorama, Pareja insistió en la necesidad de fortalecer las instituciones y promover una formación más sólida que permita prevenir estas conductas. “Es un tema pertinente de hablar y también de formar a las instituciones para que estas situaciones lamentables no sigan ocurriendo”, concluyó, advirtiendo que las consecuencias para las víctimas son profundas y duraderas, y que solo a través de la justicia se podrá restablecer su dignidad.


