Luego de un año tras su aprobación, la reforma laboral sigue mejorando las condiciones de los trabajadores colombianos.
El Gobierno de Gustavo Petro ha tenido una bandera clara: beneficiar a la clase trabajadora. Este objetivo se ha cumplido año a año con múltiples medidas. Solo por mencionar una, antes de terminar 2025 el mandatario anunció que el aumento del salario mínimo se fijaría en 23,7%, alcanzando los 2 millones de pesos, el incremento real más alto en la historia de Colombia.
Adicionalmente, el presidente sancionó la Ley 2466 de 2025, por medio de la cual se transformaron las relaciones laborales en el país. A partir de esta normativa, los contratos de prestación de servicios de carácter indefinido quedaron atrás, estableciendo el contrato a término indefinido como la regla general de vinculación laboral.
Cabe anotar que, con la firma de esta iniciativa, desde el 1 de julio de 2025 se incrementó el recargo por laborar en día domingo al 80%. Después de julio de 2026, la remuneración por este concepto será del 90%, y a partir de julio de 2027 alcanzará el 100%.
Entre otros beneficios, la reforma incluye un artículo que obliga a las plataformas de reparto a garantizar el pago de seguridad social y ARL a sus trabajadores. Igualmente, refuerza la obligación de garantizar los beneficios del contrato laboral a las mujeres trabajadoras del campo y a las personas que prestan servicios domésticos.
En la ley también se contempló que los estudiantes del SENA sean beneficiados con un contrato laboral formal. Durante el primer año recibirán el 75% del salario mínimo y el 100% en el segundo. En ese sentido, las empresas obligadas a contratar aprendices del SENA deberán hacerlo o, en su defecto, pagar una monetización equivalente a 1,5 salarios mínimos por cada aprendiz no vinculado.
Asimismo, las madres comunitarias serán incorporadas a la planta del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), y las personas cuidadoras podrán concertar con sus empleadores espacios para ejercer sus labores de cuidado. Por otro lado, se contempla un subsidio de conectividad para los teletrabajadores, en reemplazo del subsidio de transporte.


