Una grave denuncia hizo el vocero del Magisterio Luis Grimaldo al afirmar que la Clínica General del Norte, entidad que atiende a 75 mil cotizantes y beneficiarios de la Federación Colombiana de Educadores, en el Atlántico, colapsó por malos manejos administrativos y pidió la intervención del Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud.
“Quien contrata los servicios de salud del magisterio no es el sindicato, no es su junta directiva, es la Fiduprevisora y el fondo de prestación del magisterio, Fomad. Ellos son los que administran los dineros”, dijo Luis Grimaldo.
También indicó que: “No todo lo que le descuentan a un afiliado o a un beneficiario para la salud va hacia los fondos. Ese ha sido el negociado que ha tenido la Fiduprevisora y el Fomad durante toda la historia de existencia del Magisterio. Al docente le descuentan un millón de pesos para la salud y la contratación de la salud es de 120 mil pesos por unidad familiar. De ahí sale la problemática porque si a mí me descuentan 120 mil pesos, ¿qué hace la Fiduprevisora con el resto del dinero”.
Al referirse a la situación de la Clínica, el dirigente gremial señaló que: “La Clínica General del Norte colapsó. La infraestructura que tiene no da para atender a los 17 mil cotizantes y a los 58 mil beneficiarios del Atlántico. Es decir entre cotizantes y beneficiarios somos una población de 75 mil, por eso las enormes filas, por eso el tema de los pendientes. El correctivo lo debe tomar la auditoría que se le hace a la IPS y el responsable de esa auditoría es la Fiduprevisora representada por el Gobierno”.
Al preguntársele al profesor Luis Grimaldo, quién se queda con el dinero que se le descuenta al docente por parte de la Fiduprevisora y el Fomad, este contestó: “Con la plata sobrante que nos descuentan de salud, con esa misma plata pagan las cesantías parciales y definitivas en la medida en que la vamos solicitando. Esa ha sido la trampa que históricamente le han hecho al magisterio”.
Sobre qué cree que se puede hacer para resolver ese complejo problema, Luis Grimaldo dijo que: “La Superintendencia de Salud nos debe entregar las herramientas necesarias para obligar a las Clínica General del Norte a que mejore la prestación del servicio. No estamos pidiendo nada diferente. La Clínica General del Norte firmó un contrato hace cuatro años que ya se venció y lo que pedimos es que cumpla lo que está allí escrito”.


