Debido a la crisis carcelaria que vive Colombia, el ministro de Justicia, Néstor Osuna, lanzó una propuesta para enfrentar los delitos por robo de celulares. Sin embargo, la iniciativa está generando polémica en el país.
Ante los constantes casos que se presentan diariamente por hurto, el funcionario dijo desde el congreso de la República que más allá de castigar con cárcel a los ladrones de celulares, se diseñe un mecanismo de compensación a las víctimas y que tanto el afectado como el agresor se encuentren para intentar una especie de reconciliación judicial.
La iniciativa del ministro llamado “reconciliación judicial”, nace como una idea de crear una justicia restaurativa que complementen las leyes del país y que contempla que si un ladrón es capturado después de hurtar un celular, este deberá restaurar a la víctima con un equipo nuevo y debería pagar un semestre del servicio de telefonía.
La iniciativa no ha caído bien en amplios sectores porque la han considerado simplista. Uno de los más críticos ha sido el abogado Alfonso Camerano.
“El nivel judicial está colapsado. Hay que decir que la gente tiene múltiples problemas que espera que el sistema judicial se los resuelvan y los jueces han tenido que inventarse una serie de unidades ambulantes y de atenciones por sectores en las ciudades para afrrontar la infinidad de problemas penales que todos los días se presentan, pero el problema hay que atenderlo desde su raíz y no mediante un acuerdo entre víctima y victimario”, dijo Camerano.
El experto en leyes enfatizó que “la crisis social ha disparado el número de pandilleros que no llegan a los 21 años de edad. Yo considero que en el resarcimiento del daño, el victimario puede participar sin necesidad de privarlo de la libertad”.
“Ese tipo de propuesta no debe hacerlo un ministro de Justicia. Obedece más a una casuística para salir del paso de frente a una situación no tan grave”, terminó diciendo Camerano.


