La magia como arte del engaño para realizar trucos que hagan creer que ocurren cosas imposibles; en el contexto de la política no se puede negar.
En estos tiempos es más probable cuando la magia se apoya en la inteligencia artificial, que es lo que se observa a través de las redes, cuando a determinado candidato se quiere apoyar; y aún mejor si ese oficio del descreste, como el de los influencers y bodegueros, buenos réditos pueden dejar.
Como buen barranquillero, observador y celoso de lo nuestro, me he puesto analizar el progreso de la campaña de Abelardo de La Espriella, por sus raíces costeñas, para ver si ese boom es verdad.
En la víspera al cierre de su campaña en el Malecón del río en Barranquilla era la oportunidad, ya que vivo cerca de ese imponente escenario y hasta equidistante del edificio donde tiene su gabinete de abogados y todos los días sin querer queriendo, puedo observar el monumento del inmenso tigre en la terraza del local, de agitada actividad.
Me gustaría saber cuál es el área de superficie en metros cuadrados del Malecón, para acomodando a por lo menos dos personas por metro, poder precisar la cantidad de personas interesadas por las propuestas que el mencionado aspirante a la presidencia de Colombia ofrece, para mejorar las condiciones de vida en nuestra región y nuestra maltratada nación.
Eso es apenas una muestra significativa en vivo y en directo desde Barranquilla, sin contar las que paralelamente se realizaban por otros barrios y sus orillas.
Entonces lo anterior me ha puesto a pensar en: “¿de dónde sale esa cantidad de gente que respalda a la izquierda, determinante que llevó a Gustavo Petro a la Presidencia y que ahora también por Iván Cepeda se propone a votar para su nefasta obra continuar?”
Me pellizco y me respondo: “ojo”. Una cosa es Barranquilla y otra la Costa en general, donde la periferia de sus ciudades capitales, está conformada por municipios y corregimientos conformados en gran medida por comunidades que han sido desplazadas de otros lugares, algunas por la encarnecida violencia del interior y otras a cumplir con estrategias y tácticas sociales, dirigidas por estructuras, algunas políticas y otras hasta criminales.
Es que, los costeños y barranquilleros en general, tradicionalmente hemos sido sanos y benevolentes, hospitalarios, emprendedores y solidarios, con quienes cosas buenas nos han venido a aportar, por lo cual hemos sido pioneros de cosas que les han dado impulso al desarrollo de nuestra ciudad y también de alcance nacional.
Pero también hemos sido abusados por muchos que con cantos de sirena nos lograron conquistar y engañar; como cuando los candidatos hacen promesas grandilocuentes y atractivas durante las campañas electorales que son imposibles de realizar.
Hoy sabemos que en muchos pueblos, su idiosincrasia por coacción ha cambiado; sus estilos de vida con represión les han condicionado, por lo que hasta su conciencia también han tenido que haber hipotecado, siendo de alguna forma manipulados, y así sus intenciones democráticas les han bloqueado y hasta llevar banderas ajenas también forzados.
Al parecer las propuestas del tigre son concretas, por lo que no titubea para con demagogia tener que descrestar.
Como buen abogado fino y felino, muestra sus garras y también los colmillos con los que a la corrupción, la inseguridad y la injusticia, de conformidad con la Constitución y las leyes dice poder devorar.
Es que tiene una importante premisa y creo que es verdad. El verdadero cambio de un país corrupto no se puede hacer con los mismos de siempre, o los nuevos conocidos, que sus “rabos de paja” a la candela no pueden acercar, porque si los acerca a su equipo, alguna cuota de poder le van a reclamar.
Eso fue lo que se consiguió con el cacareado “Pacto Histórico”, que lo hizo desprestigiar, alcanzando los niveles más altos de la corrupción en la historia, y su más alta descalificación por su lamentable mala forma de gobernar.
Y no fue que le reclamaron cuotas al presidente; sino que el mismo gobierno de doble faz se las asignó para terminarlos de desenmascarar e identificar y conocer a los que verdaderamente para su proyecto lo podían representar.
Estamos en la recta final electoral y cada quien ya debe tener suficientes elementos de análisis, para con criterio propio y sano juicio, saber por quién ha de votar.
Solo me gustaría hacerles considerar que, hay una, entre la serie de alarmas encendidas que anuncian que, a la verdadera extrema miseria nos pudieran llevar; y está relacionada con la estrategia inventada en el impuesto predial, que tanto a la población urbana como a la rural, están arrinconando para que sus compromisos impositivos no puedan pagar, siendo la forma más elegante para los bienes expropiar, con aparente complicidad legal y así, en poder del estado, todos los bienes y tierras pudieran quedar, o a quienes a precio de huevo se las quieran comprar.
Ya se observan campesinos sufriendo semejante calamidad.
Como cantara un artista que tanto admiro, a un inocente chiquillo con el significado de Patria confundido: “Flor de barrio, hermanito! ¡Patria son tantas cosas bellas!”
Pero nuestra patria colombiana está enferma, herida y contaminada, de tantas cosas malas, por lo que estoy dispuesto con mi voto ayudar a sanarla.
El evento del tigre en el Malecón del río no fue magia, ni realidad virtual. Fue apoteósico de verdad verdad.
La actual situación riesgosa del país que ante tantos peligros pareciera estar perdido, me hace recordar la historia de aquellos 14 lanceros en la Batalla de Boyacá, cuando Simón Bolívar la veía perdida y entonces le dijera al Coronel Rondón: “Salve usted la Patria”.
Esos 14 lanceros multiplicados por 100 mil, somos los barranquilleros, y por eso yo estoy aquí, como un verdadero ñero,
¡FIRME POR LA PATRIA!
Por
José R. Múnera N.


