Más de 400 personas participan en las labores para controlar las llamas en el cerro San Marcos. Las autoridades declararon la calamidad pública, suspendieron las clases y mantienen evacuaciones preventivas en zonas cercanas.
El incendio forestal que desde el sábado afecta los cerros de Villa de Leyva, Boyacá, continúa generando preocupación entre las autoridades y habitantes del municipio. La emergencia se concentra principalmente en el cerro San Marcos y, de acuerdo con el balance más reciente, cerca de 290 hectáreas de vegetación han resultado afectadas.
Las condiciones climáticas han dificultado las labores de extinción. Los fuertes vientos registrados en la zona han favorecido la propagación de las llamas y la aparición de nuevos focos, mientras las columnas de humo también han limitado algunas de las operaciones aéreas.
Ante la magnitud de la emergencia, la administración municipal declaró la calamidad pública y suspendió las clases presenciales para este lunes 21 de septiembre. También se ordenaron evacuaciones preventivas en sectores próximos al área afectada y se habilitó el coliseo municipal como punto de atención y eventual albergue.
El operativo reúne a más de 400 personas entre bomberos, integrantes de la Defensa Civil, organismos de socorro, habitantes y voluntarios. En tierra participan alrededor de 207 bomberos y socorristas, mientras cerca de 200 ciudadanos colaboran en diferentes frentes de la emergencia.
El componente aéreo también ha sido clave para intentar contener las llamas. Cuatro helicópteros han participado en las operaciones y han realizado decenas de descargas de agua sobre las zonas afectadas. La Fuerza Aérea Colombiana informó además que uno de sus helicópteros UH-60 Black Hawk realizó descargas para apoyar el combate del incendio.
Uno de los puntos de atención durante la emergencia ha sido el sector hotelero. El Hotel Arcoíris tuvo que evacuar a 19 turistas, mientras otras personas permanecieron en el establecimiento. Las autoridades posteriormente informaron que la infraestructura logró ser protegida frente al avance del fuego.
El incendio también ha obligado a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad para residentes y visitantes. El llamado ha sido a permanecer alejados de las zonas de operación, atender únicamente los comunicados oficiales y evitar el uso de drones, debido a que pueden interferir con las aeronaves que participan en las labores de extinción.
Las causas de la conflagración todavía son materia de investigación. El Ministerio de Ambiente señaló, con base en información preliminar de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, que existe la hipótesis de que el incendio pudo haber sido provocado, aunque las autoridades competentes deberán establecer las circunstancias en las que comenzó el fuego.
Para contribuir al esclarecimiento del caso, la Gobernación de Boyacá anunció una recompensa de $45 millones por información que permita identificar a los responsables del incendio. La información, según las autoridades, será manejada bajo reserva.
Mientras continúan los trabajos por tierra y aire, la prioridad de los organismos de emergencia es contener completamente las llamas, proteger las zonas habitadas y evitar que el fuego avance hacia otros sectores de Villa de Leyva. El municipio permanece en alerta mientras los equipos enfrentan una emergencia que ya completa más de 28 horas de actividad.


