En entrevista con ExtraNoticias, el gerente de Transmecar, David Zapata, aseguró que Nebula Engineering notificó a las empresas de transporte el retiro de los equipos de pago instalados en los buses. La medida se conoce después del fallo que anuló la resolución que dio vida al sistema.
El futuro del Sistema Inteligente de Transporte Público, SIBUS, vuelve a quedar en el centro de la discusión en Barranquilla y su área metropolitana. Esta vez, el retiro de los validadores electrónicos instalados en los buses abre nuevos interrogantes sobre la continuidad de una plataforma que, desde su implementación, ha sido presentada como una apuesta por modernizar el transporte público colectivo.
David Zapata, gerente de Transmecar, aseguró en entrevista que la empresa tecnológica Nebula Engineering, encargada de la operación del sistema, comenzó a notificar a las empresas transportadoras sobre el retiro de los dispositivos utilizados para el pago electrónico de los pasajes.
De acuerdo con Zapata, las comunicaciones fueron acompañadas por una carta remitida por el Área Metropolitana de Barranquilla (AMB), mediante la cual se formalizaría el proceso de retiro de los validadores de los vehículos.
“Esto técnicamente se convierte en una evidencia de que el sistema no funcionó”, sostuvo el gerente de Transmecar al referirse a la decisión de desmontar los equipos.
La situación adquiere mayor relevancia porque los validadores hacen parte de la infraestructura tecnológica con la que se puso en marcha SIBUS. Según explicó Zapata, estos equipos fueron adquiridos con recursos provenientes del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), por lo que el retiro plantea preguntas sobre el destino de los dispositivos y sobre el uso de los recursos invertidos para su implementación.
Un sistema que enfrenta un revés judicial
La decisión sobre los validadores ocurre además después de un importante pronunciamiento judicial. En julio pasado, el Tribunal Administrativo del Atlántico declaró la nulidad de la Resolución Metropolitana 197 del 4 de octubre de 2021, acto mediante el cual se establecieron el marco institucional y las condiciones para implementar el sistema de recaudo centralizado, la gestión y control de flota y las ayudas tecnológicas del transporte público colectivo.
El Tribunal consideró que, aunque el AMB tenía competencias para adoptar políticas relacionadas con el transporte público, la implementación requería estudios técnicos y financieros previos. La decisión cuestionó que el sistema hubiera sido implementado sin que dichos estudios estuvieran previamente estructurados y aprobados en los términos exigidos.
Pese al fallo, SIBUS continuó operando en varias rutas durante los meses siguientes. En julio, algunas empresas manifestaron que mantendrían habilitados los validadores mientras se aclaraba el alcance de la decisión judicial, mientras que el AMB anunció que solicitaría una aclaración del fallo.
De hecho, la propia plataforma oficial de SIBUS continúa promocionando actualmente el uso de las tarjetas y los validadores electrónicos, y señala que el sistema está vinculado a 23 empresas transportadoras.
¿Qué pasará con el contrato?
Uno de los puntos que genera mayor incertidumbre, según Zapata, es que el contrato con Nebula Engineering todavía tendría aproximadamente un año de vigencia, pese al proceso de retiro de los equipos.
Para el gerente de Transmecar, esta situación deja pendiente una pregunta central: qué ocurrirá con la operación contractual del sistema y cuáles serán los pasos que deberán adoptar las autoridades y las empresas transportadoras después de la decisión judicial y del retiro de los dispositivos.
Zapata también manifestó que actualmente no existe diálogo con el director del Área Metropolitana de Barranquilla, situación que, según su versión, dificulta conocer cuál será la ruta institucional frente al futuro de SIBUS.
El escenario resulta particularmente complejo porque la administración distrital había continuado promoviendo el sistema como parte de la modernización del transporte colectivo. En mayo de 2026, por ejemplo, la plataforma oficial destacó la incorporación de nuevos buses con tecnología Euro 6 y validadores para el pago con tarjeta SIBUS.
Ahora, con la solicitud de devolución de los equipos, el sistema enfrenta una contradicción entre la apuesta de modernización anunciada por las autoridades y la decisión de desmontar parte de la infraestructura tecnológica que permitió su funcionamiento.
Por ahora, el retiro de los validadores no significa por sí solo que todos los servicios asociados a SIBUS hayan desaparecido. Sin embargo, sumado al fallo judicial que anuló la resolución que creó el sistema y a las dudas expresadas por las empresas transportadoras, abre una nueva etapa de incertidumbre sobre el futuro del recaudo electrónico en el transporte público colectivo del área metropolitana.
La discusión queda ahora sobre la mesa: qué ocurrirá con los equipos adquiridos, los recursos invertidos, el contrato vigente con el operador tecnológico y, sobre todo, con el modelo de recaudo que utilizarán los usuarios del transporte público de Barranquilla y su área metropolitana.


