Brasil tendrá que regresar a las urnas el próximo 25 de octubre para definir a su próximo presidente, luego de que la primera vuelta de las elecciones no dejara a ningún candidato con la mayoría necesaria para ganar en esta jornada.
Con cerca del 85 % de las secciones electorales escrutadas, el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), encabezaba el conteo con 48,47 % de los votos válidos, mientras que el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), registraba 43,49 %, de acuerdo con los datos divulgados por el Tribunal Superior Electoral (TSE).
La legislación brasileña establece que para ganar la Presidencia en primera vuelta un candidato debe obtener más de la mitad de los votos válidos. Al no alcanzarse ese umbral, los dos aspirantes con mayor votación pasan al balotaje.
La jornada electoral convocó a cerca de 159 millones de brasileños, quienes además de escoger presidente participaron en la elección de gobernadores, senadores, diputados federales y representantes de las asambleas legislativas estatales.
El resultado supone un nuevo enfrentamiento entre dos sectores políticos claramente diferenciados. Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, busca mantener la influencia del movimiento político de su padre, mientras que Lula aspira a conseguir un cuarto mandato presidencial no consecutivo.
La campaña estuvo marcada por la polarización política, las discusiones alrededor de la economía, denuncias y escándalos de corrupción, además de cuestionamientos sobre la influencia extranjera en el proceso electoral. También estuvo caracterizada por la ausencia de los dos principales candidatos en algunos de los debates previstos durante la campaña.
Ahora, ambos candidatos tendrán tres semanas para buscar el respaldo de los electores que apoyaron a las demás candidaturas en la primera vuelta. La segunda votación está programada para el domingo 25 de octubre, fecha en la que Brasil definirá quién ocupará la Presidencia durante el próximo periodo.
La Justicia Electoral brasileña habilitó mecanismos para hacer seguimiento a la totalización de los votos en tiempo real, mientras avanza el procesamiento de los boletines de urna en todo el país.


