El cantautor argentino, nacido en Italia y nacionalizado colombiano, falleció este miércoles a los 81 años en Buenos Aires. Su obra estuvo marcada por canciones que hablaron de la familia, la paz y las luchas sociales de América Latina.
Piero Antonio Franco De Benedictis, conocido artísticamente como Piero, murió este miércoles 7 de octubre a los 81 años en Buenos Aires, luego de permanecer varios días hospitalizado en el Hospital Italiano. La noticia fue confirmada por su familia a través de las redes sociales del artista, donde destacaron el legado que deja después de seis décadas de trayectoria musical.
“Su voz, sus canciones y su mensaje de paz quedan para siempre con nosotros”, señaló la familia en el mensaje con el que comunicó el fallecimiento del cantautor. Hasta el momento no se ha informado oficialmente la causa de su muerte, aunque medios argentinos señalaron que su estado de salud se había agravado en los últimos días.
Nacido el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, Italia, Piero llegó siendo niño a Argentina junto con su familia. Allí comenzó una carrera que lo llevaría a convertirse en una de las voces más reconocidas de la canción popular latinoamericana. Su trayectoria tomó fuerza durante la década de 1960, aunque fue en 1969, con el lanzamiento de ‘Mi viejo’, cuando alcanzó una popularidad que trascendió generaciones y fronteras.
Aquella canción se convirtió en una de las piezas más reconocidas de su repertorio y en una referencia musical para varias generaciones. Pero Piero no quedó limitado a las canciones de carácter familiar. A lo largo de su carrera construyó una obra atravesada por la sensibilidad social, con temas como ‘Para el pueblo lo que es del pueblo’, ‘Coplas de mi país’, ‘Que se vayan ellos’ y ‘Soy pan, soy paz, soy más’.
Su relación con Colombia fue particularmente cercana. El artista vivió en Bogotá durante la década de los años 80 y recibió la nacionalidad colombiana en 1994. El país se convirtió en uno de los escenarios fundamentales de su carrera y también en un territorio donde desarrolló iniciativas relacionadas con la educación, la ecología y el trabajo con poblaciones vulnerables.
Ese vínculo permaneció hasta sus últimos años. En abril de 2026, Piero celebró sus 81 años en Bogotá, donde presentó parte de su repertorio durante una nueva visita al país. El artista continuaba activo y realizando presentaciones, demostrando que su relación con los escenarios y con el público latinoamericano permanecía vigente.
Piero también mantuvo hasta sus últimos meses una actividad artística que conectaba distintas generaciones y expresiones culturales. Días antes de su muerte había celebrado que su voz apareciera en la apertura de un desfile de Saint Laurent en París, como parte de la presentación de la colección de verano de 2027.
Su carrera estuvo además acompañada por colaboraciones con importantes nombres de la música latinoamericana, entre ellos Mercedes Sosa, León Gieco, Fito Páez, Pablo Milanés y Juan Carlos Baglietto. En 2016 recibió el Latin Grammy a la Excelencia Musical, como reconocimiento a una trayectoria que combinó la canción popular, la balada y el compromiso con temas sociales.
Con su muerte desaparece una de las voces que convirtió la música en un espacio para hablar de los afectos, las injusticias, la memoria y la esperanza. Piero deja canciones que acompañaron a varias generaciones y una relación profunda con Colombia, país que también hizo suyo y donde, hasta este mismo año, continuó encontrando escenarios para cantar. Su voz se apaga, pero aquellas canciones que alguna vez habló de un padre, de un pueblo y de la necesidad de vivir en paz permanecen como parte de la memoria musical de América Latina.


