Mi vida sin tí no es nada, y con nadie se amaña.
Mi ser se entorpece y mis pensamientos se enredan como telaraña.
Mi apetito se altera y el hambre es cosa extraña.
De vez en cuando, como algo, pero solo si es lasaña.
Mi cuerpo es vulnerable, y todo el que lo tropieza lo daña.
Hasta el enemigo aún más débil, ahora conmigo se ensaña.
Barranquilla mi ñera, como gata brava me regaña y araña. Ahora, hasta con con el equipo vecino del Magdalena me engaña.
Mis hijos ya no me dicen papá, y me arman
patrañas.
Necesito mucha fuerza, para lograr una hazaña.
Ven, ven pronto, tu que estuviste en mis entrañas.
Tu y solo tu puedes hacerlo, porque conoces todas mis mañas. Te necesito,…. , te estoy esperando, mi querido Comesaña.
Si supieras cuánto te he añorado, “pelo de asno” adorado, y deseo verte nuevamente a mi lado.
Confundido y desesperado, te espera éste tiburón que nunca te ha olvidado.
Yo soy “JUNIOR TU PAPÁ”
Pero sin tí no soy na’.
Por.
J. R. Múnera N.


