La creciente súbita del arroyo El Salao, en el municipio de Soledad, dejó una emergencia que terminó con la vida de un adulto mayor y mantiene en vilo a una familia por la desaparición de una niña de seis años. Una segunda menor logró ser rescatada por la comunidad. Los organismos de socorro mantienen activo el operativo de búsqueda.
La emergencia se registró durante la tarde del miércoles 4 de noviembre, en medio de las fuertes lluvias que cayeron sobre Barranquilla y su área metropolitana. En el barrio Los Cedros, en Soledad, la corriente del arroyo El Salao sorprendió a un adulto mayor que se movilizaba en una motocicleta eléctrica junto a dos niñas, luego de recogerlas de su institución educativa.
De acuerdo con los primeros reportes, la fuerza del agua arrastró a las tres personas. En medio de la emergencia, una de las menores, identificada como Dana, logró ser rescatada gracias a la reacción de varios ciudadanos que se encontraban en el sector. La niña fue trasladada a un centro asistencial, donde recibió atención médica y permaneció bajo observación.
La situación tuvo un desenlace fatal para el adulto mayor, identificado como Ciro Oquendo Coba, de 63 años, cuyo cuerpo fue encontrado en el sector de Siete de Agosto, en la parte baja del afluente.
Entre tanto, la búsqueda de Zoe Soto, de seis años, continuaba después de que los organismos de socorro no lograran localizarla durante las primeras horas del operativo.
La búsqueda se extendió hasta las horas de la noche
Según explicó Alexis Rodríguez, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Soledad, las labores de búsqueda tuvieron que enfrentar dificultades por las condiciones climáticas y la falta de visibilidad durante la noche, razón por la cual fue necesario suspender temporalmente el operativo.
La estrategia contempla la participación de los organismos de socorro y la revisión de diferentes puntos del recorrido del arroyo, teniendo en cuenta que la fuerza de la corriente pudo desplazar a la menor hacia sectores más alejados del lugar donde ocurrió el accidente.
De acuerdo con los reportes entregados por las autoridades, las labores estaban previstas para reanudarse desde las 6:30 de la mañana de este jueves, con especial atención en el sector del Caño de Soledad y otros puntos de la parte baja del afluente.
Una emergencia que vuelve a poner la atención sobre los arroyos
Lo ocurrido en Los Cedros también reabre la preocupación por los riesgos que representan las crecientes súbitas en Soledad, especialmente durante las temporadas de lluvias. En cuestión de minutos, el nivel del arroyo El Salao aumentó considerablemente, convirtiéndose en una corriente de gran fuerza.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para evitar atravesar arroyos, incluso cuando aparentemente el nivel del agua permita el paso, y abstenerse de movilizarse por zonas de riesgo durante los aguaceros.
Mientras los organismos de emergencia continúan con los trabajos, la prioridad de la Administración municipal es encontrar a Zoe y acompañar a sus familiares en medio de esta difícil situación.


