Ronald Vásquez, el joven que devolvió 9 millones de pesos que un cajero de Davivienda le entregó por error no sale de su asombro porque su decisión se ha vuelto mediática. Para él fue un acto de honestidad que cualquiera debería hacer.
“No entiendo por qué tanta resonancia del tema si se trata de un acto normal. Yo llegué al cajero automático del Centro Comercial Viva a cambiar mi clave porque me lo estaba exigiendo la entidad bancaria donde tengo la cuenta y este comenzó a entregar el dinero de manera inmediata. Como estaba en el centro comercial donde está la sede de la entidad bancaria, me dirigí hacia allá y devolví la plata. Ni siquiera la conté. Fue en la entidad bancaria donde contaron el dinero”, señaló el joven cuyo padre es un taxista.
Agregó que: “Por mi mente no pasó en ningún momento que con ese dinero podía ponerme al día con mis deudas. Gracias a Dios siempre he tenido lo necesario y con el trabajo que tengo puedo resolver mis necesidades. Además, en mi casa me han enseñado que uno debe devolver lo que no es de uno. Cuando entregué el dinero, la coordinadora de la sucursal me dijo que había una persona que se había acercado a expresarle su preocupación porque sin saber cómo, el cajero le había descontado ese monto, pero yo no pregunté de quién se trataba, ni si era mujer u hombre. Tampoco reclamé que me entregaran algún documento por la devolución de la plata. Simplemente me despedí y me fui. Sentí mucha tranquilidad”.
Por su parte, el padre de Ronald, Darío Vásquez contó los hechos. “Él fue a sacar un monto menor y mientras esperaba la transacción, el cajero le bota 9 millones de pesos. Él se sorprende porque Ronald no tenía ese monto en su cuenta”.
“Mi hijo entregó esa plata porque pensó en ese señor. Allá en el banco está su plata. Y se devolvió tranquilo para la casa porque él nunca ha visto un mal ejemplo en su casa”, explicó Darío Vásquez.
“Gracias a sus buenos principios y educación, de manera inmediata se dirigió a la Gerencia del Banco y explicó lo sucedido, que ese dinero no era de él”, detalló el padre.
“Él entregó ese dinero, y sintió un peso menos al actuar con honestidad. Él pensó en el señor, dueño del dinero. Algo que es extraño es que el cajero haya botado esa cantidad de dinero, de pronto cuando el señor fue a hacer la transacción lo intentó varias veces”, agregó Darío Vásquez.


