El tira y jala con el círculo vicioso de Comesaña en el Junior, me ha puesto a revisar los conceptos aprendidos en más de 40 años de experiencia en una empresa privada, donde también tuve la oportunidad de dirigir a personas subordinadas.
También como en el fútbol, los líderes de grupos, quedábamos expuestos a comentarios favorables o desfavorables de acuerdo con los resultados en determinadas circunstancias.
Existen tres condiciones básicas para administrar a un equipo o grupo de personas en pos de un objetivo y son:
AUTORIDAD
Es la facultad o don de mando que tiene una persona para gobernar o dirigir un grupo subordinado.
LIDERAZGO
Habilidades que tiene un individuo para influir en la forma de ser o actuar de las personas, un grupo o equipo determinado a cargo, haciendo que trabaje con entusiasmo hasta el logro de las metas u objetivos.
CLIMA ORGANIZACIONAL
Es el ambiente generado por las emociones de los miembros de un grupo, equipo u organización, relacionado con el comportamiento físico y mental que los motiva.
Pero la AUTORIDAD se adquiere o se gana por el conocimiento, la experiencia y las actitudes ejemplares que tenga el líder en la misión encomendada.
El LIDERAZGO se logra por la manera de interactuar o comunicarse con los subordinados, utilizando con sensatez y mucho tacto, el lenguaje claro y conciso, que despierte el interés del sobordinado para hacer su trabajo con gusto espontáneo, y no como una orden autoritaria.
Los líderes generealmente lo son por condición innata; pero hay algunos con características particularmente carismáticas y extraordinarios, que hasta pueden llegar a convertirse en caudillos en otros escenarios.
El CLIMA ORGANIZACIONAL es el ambiente por la manera de aplicación de la autoridad, que con un adecuado o inadecuado liderazgo, hace que se puedan lograr resultados agradables o desagradables.
Entonces:
¿qué de lo anterior está sucediendo en Junior, para que el equipo se sienta más cómodo y en un clima más agradable, justamente con el liderazgo de Julio Comesaña?
La respuesta deben tenerla el sicólogo de la organización y los jugadores que con él se amañan.
En este caso solo soy un simple aficionado, que quiero ver al Junior con mejores resultados.
Pero, si solo con “Pelo e’ burra” se puede lograr nuevamente la hazaña, entonces:
¡ Bienvenido por décima vez Julio Comesaña.!
Por.
J. R. Múnera N.


