La mujer que se disfraza todos los años en el Carnaval de Barranquilla como una loca es hoy testimonio de vida, de fe y de los avances médicos. La artista versátil se realizó trasplante de cadera y hoy baila cumbia sin ningún problema. La cirugía estuvo a cargo de Juan Reátiga.
“Al comienzo me puse nerviosa y hasta lloré, pero hablé con Jesús de Nazaret y le dije que si eso era lo que él quería de mí, pues que me ayudara a salir del difícil momento. Yo aclamé y le hablé con fe y plena seguridad”, afirma.
Ninfa Barros resalta que Dios siempre ha estado con ella en los momentos críticos de su vida. “Logré graduar a mi hijo en la Universidad del Norte vendiendo pasteles y haciendo rifas y sin empleo porque cuando ya tú tienes 40 años o más no te quieren dar uno”, expresa.
‘La loca del Carnaval’ o ‘la loca tira piedras’ como es conocida relata cómo fue su recuperación después de la cirugía. “ Me realizaron la cirugía el 24 de enero de 2020 y después de ocho horas pasadas esta, empecé a caminar con bastón y luego con un caminador. Todo lo hizo Jesús de Nazaret y a los 15 días me invitaron a una jornada de motivación con pacientes que se iban a someter a la misma cirugía”, señala.
Para escenificar este momento de su vida, la madre que se desvela por su hijo único montó una obra que consiste en que disfrazada como anciana con dificultades para caminar se va liberando de su vestuario viejo y pesado y empieza a bailar cumbia con mucho ánimo. “Es una recreación en la que muestro a una alegre anciana que se libera de esa ayuda para demostrar que todavía está viva y que puede disfrutar del baile, en este caso la cumbia”.
Quién es
Ninfa Barros es un ícono de la fiesta de los barranquilleros. Disfrazada con harapos, la cara sucia, los ojos desorbitados y con una piedra en la mano en actitud amenazante, logró convertirse en uno de los personajes de las fiestas del dios Momo y quedarse no solo con muchos de los premios, sino con el cariño de un pueblo.
Creado como un disfraz temporal, pero quedando perpetuamente grabado en el corazón de los ciudadanos, la figura icónica de ‘La Loca’, siempre es motivo de alegría para todo aquel que la ve desfilar.
“La Loca” fue un disfraz que surgió del amor, el cariño y el deseo de disfrutar del Carnaval, después de un momento en la vida de su creadora en el que no tenía el medio económico para costearse los típicos trajes de la fiesta.
Fue allí, donde después de resignarse a no usar falda de cumbiambera ni irse de India Catalina, está mujer encontró lo que dice, le ha dado más felicidad en su vida.
La historia empieza en 1988. Con harapos, Ninfa se transformó en la ‘loca tira piedra’. ¡Fue la sensación de esa Batalla de Flores! Y a partir de ese año, logró convertirse en uno de los personajes del Carnaval de Barranquilla.
Fue tan real su interpretación que se hizo merecedora de seis Congo de Oro y, lo más importante, se quedó para siempre en el corazón de los barranquilleros.


