Para Carlos Pérez, el entrenador de arqueras de la Selección de Fútbol Femenina Sub 17, trabajar con las futbolistas es diferente con respecto al entrenamiento de hombres porque ellas motivan más.
“Las niñas siempre tienen el deseo de querer más y de aprender más. No sé si es por amor propio, pero siempre te incentivan y te motivan a realizar actividades que no están en el plan de trabajo”, dijo el hombre que se convirtió en el aporte barranquillero de la mencionada selección.
Agregó que: “La parte afectuosa también tiene mucho que ver y tener a mi hija con la misma edad de estas chicas y trabajar con mi hijo que también es arquero, me ha permitido llegar mucho mejor a estas niñas guerreras”.
Explicó que a él lo han ido rotando por las diferentes categorías y géneros y está la espera de que lo convoquen para seguir entregando lo mejor de si.
Hay que resaltar que Carlos Pérez ya tiene varios torneos sudamericanos y mundiales encima. Es infaltable dentro de las delegaciones de las selecciones Colombia femeninas. La sub-17, que acaba de hacer historia, no fue la excepción.
El Enfermero’, como se le apodaba en sus tiempos como guardameta de Junior, es el entrenador de arqueras del combinado tricolor y su trabajo y fue vital para que Luisa Agudelo se luciera atajando un cobro decisivo en la definición por tiros desde el punto penal en la semifinal frente a Nigeria.
“Patearon las que tenían confianza. En días anteriores, de 11 penales, solo botamos uno. Hemos trabajado muy bien con Luisa Agudelo. Ya Nigeria había derrotado a Estados Unidos en penales”, recordó Carlos Paniagua, director técnico de la Selección.
Pérez, que tiene amplia experiencia en su rol de preparador de porteras, es el aporte currambero al combinado sub-17. Junto a la defensa central cartagenera Mary José Álvarez son la cuota caribeña en esta selección finalista del Mundial.


