Una fuerte polémica ha surgido en el municipio de Manatí por la decisión del alcalde Evaristo Oliveros en autorizar la realización de las corralejas pese a que en el municipio hay centenares de damnificados por el invierno que están reclamando ayuda y rechazan la realización de tal evento.
Las denominadas corralejas se realizarán los días 5,6, y 7 de diciembre, vísperas de la fiesta de la Inmaculada Concepción.
Uno de los expertos en Gestión de Riesgos es el técnico Harold Vásquez Velasco, quien solicitó a la Gobernación del Atlántico frenar por inconvenientes las corralejas, autorizadas por el alcalde Evaristo Oliveros.
Sin embargo, la Gobernación del Atlántico contestó que el alcalde de Manatí es el responsable de aprobar o no dicho evento. El mandatario municipal ha guardado silencio, pero continua firme con su posición de seguir adelante con las corralejas, en las que se presentarán varios artistas reconocidos.
“Lamentablemente la historia de Colombia es una exasperante repetición de errores y este es un ejemplo más de un mandatario inconsecuente que se aleja del conocimiento y de la razón. Está olvidando el antecedente histórico de lo que ocurrió el 26 de junio en el municipio de El Espinal, Tolima, done se registraron 300 afectados, 120 personas invalidas y 4 personas fallecidas. ¿Qué podemos hacer con la locura de un mandatario que ve por delante el beneficio económico y no el derecho a la vida de los seres humanos?”, preguntó el experto.
Agregó que: “Hasta el último reporte que pude ver en los medios de comunicación es que el alcalde se mantiene en su posición con la propuesta loca de realizar las fiestas y que realizando estas, se puede dar un crecimiento económico en el municipio”.
De acuerdo con la Gobernación del Atlántico, en Manatí hay 1.200 personas afectadas por la ola invernal y 3 mil hectáreas de cultivos inservibles porque fueron anegadas por las aguas del Canal del Dique y el Embalse del Guájaro.
Con respecto a las estructuras que se van a utilizar para levantar la corraleja, el experto señaló que estas no tienen ninguna especificación ni ningún tipo de estudios técnicos. La norma es muy clara porque exige realizar pruebas de resistencia y un ingeniero debe certificar la veracidad del material. También exige que quienes levanten la estructura deben tener su póliza de amparo.
“El alcalde tuvo que hacer un consejo de conocimiento con participación de todos los estamentos, que debieron aprobación a las fiestas. Y hasta el momento no conocemos que se haya realizado dicha reunión. También quisiera saber en qué norma legal se sustentó la Alcaldía”, indicó el experto.


