En buena hora Colombia cambió el nombre de Sistema Nacional de Atención de Desastre, que en coherencia, las instituciones de socorro antes salían a responder los siniestros sin un plan previamente bien establecido, para sobre la marcha tratar de controlar los siniestros y contingencias.
Ahora se llama Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. SNGRD.
El éxito de la seguridad está en la prevención; pero la seguridad hay que gestionarla para bien administrarla.
En consecuencia, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, en desarrollo de la Política del Sistema Nacional establecidos por la Ley 1523 del 24 de abril de 2012, ha asumido la misión de elaborar y promover las
herramientas necesarias para optimizar el desempeño frente a la Gestión del Riesgo, tanto de las entidades nacionales como territoriales.
En el desarrollo de las actividades, la Unidad genera documentos guías para la Gestión del Riesgo, que ofrecen los elementos básicos para la implementación de los procesos fundamentales de conocimiento, en pos de la reducción del riesgo y el manejo de desastres por parte del Estado, el sector privado y la comunidad; actores que deben estar comprometidos en el desarrollo sostenible.
Estas guías son un conjunto de orientaciones claves, y prácticas que servirán de ayuda a los alcaldes y sus Consejos Municipales para la
gestión del riesgo, en la priorización, programación, ejecución y seguimiento de
acciones locales.
El propósito de la guía es orientar la formulación del Plan Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres establecido en los artículos 32 y 37
de la Ley 1523 de 2012.
El Plan de Gestión del Riesgo es el instrumento
mediante el cual el municipio debe priorizar, formular, programar y hacer seguimiento a la ejecución de las acciones que concretan los procesos de conocimiento del riesgo, la reducción del mismo, y del manejo de desastres, de forma articulada con los demás instrumentos de planeación municipal como son: el de ordenamiento territorial, plan de agendas ambientales, planes de acción de las
diferentes entidades, instituciones y organizaciones, que con su misión contribuyen al desarrollo social y económico del municipio.
Para eso existe una estructura organizacional local del Sistema de estión del riesgo, donde, si bien el alcalde es quien la preside; con otros funcionarios conforman el Consejo Municipal para la Gestión del Riesgo de Desastres CMGRD; donde cada uno tiene voz y voto para con buen criterio y sano juicio exponer los peligros asociados con su especialidad y valorarlos en
un análisis técnico de los riesgos.
La estructura organizacional formal debe estar constituida por:
El alcalde municipal.
El secretario de gobierno
El secretario de planeación.
El secretario de salud
El secretario de ambiente
El secretario de educación
El secretario de desarrollo social
El secretario de infraestructura.
El personero municipal
Comandante del Cuerpo de Bomberos
Presidente junta de la Defensa Civil
Presidente junta de la Cruz Roja
Comandante de Estación de Policía Nacional
Presidente de asociación comunal.
Rector de asociación educativa.
Entre otros que pudieran ser de interés.
Las corralejas están reconocidas como escenarios de riesgo por actividades sociales,
donde hay que verificar técnicamente la fuente de las amenazas, implementando los procesos de la gestión del riesgo bajo principios de
corresponsabilidad por parte de los
promotores y usuarios.
La intención de realizar las corralejas del 7 al 11 de diciembre en el municipio de Manatí Atlántico merece un tratamiento especialmente responsable, debido a las calamidades que están sufriendo la mayoría de sus habitantes; quienes además son los llamados de acudir a celebrar y hasta promocionar los servicios que en las festividades se consumirán; pero en estos momentos se encuentran agobiados atendiendo las inclemencias del mal tiempo invernal; y que en cosas diferentes a la protección y recuperación de sus bienes, no se pueden dedicar.
Pero esto no es una consideración subjetiva, porque, esto también lo debe mostrar el respectivo análisis previo de riesgo integral; si se ha elaborado de manera técnica y profesional.
Desde el punto de vista sobre la construcción estructural, y con respeto a los mayores y su cultura ancestral; ya esos conceptos intuitivos de si “la guadua estaba seca o verde” hay que superar.
Hoy existen recursos y materiales diferentes para construir con más seguridad; como también técnicas de resistencia en palcos, para la vida de los asistentes a dichos espectáculos asegurar.
Si las corralejas se siguen construyendo con palos, es posible que, “el palo ahora no esté para cucharas”
Tampoco es válido el concepto como excusa de que, ” así lo hemos hecho por muchos años y nada ha pasado”; porque hasta el terrano posiblemente también ha cambiado.
Los lamentables e inolvidables accidentes de corralejas sufridos en Sincelejo y Espinal; si sus
causas fueron seriamente investigadas, deben servir de referente para capitalizar, y evitar que se vuelvan a presentar.
Por otro lado, si el análisis de riesgo se ha realizado, no obstante los peligros ha mostrado, el alcalde decide las corralejas en Manatí montar, no dejaría de ser más que pura terquedad, abusando de su autoridad.
Desiderata:
” Si un análisis de riesgos no se ha elaborado juiciosamente, el plan de emergencia que se derive de él, seguramente será deficiente “
Por
José R.Múnera N..

