Poderosa atención me hace llamar el número tres en nuestro mundo historial.
Tres veces apareció el Ángel Gabriel, para eventos importantes anunciar.
Primero se le apareció al profeta Daniel, para una visión suya en un sueño aclarar, que al rey Nabucodonosor, luego tuvo que explicar.
Después al sacerdote Zacarías, para anunciarle el nacimiento milagroso de su hijo Juan; sí, el mismo bautista que a Jesús bautizaría.
Luego a la virgen María, para anunciarle que un niño a luz daría; que Jesús se llamaría, y quien para redimirnos del pecado a éste mundo vendría.
Hay detalles curiosos en la misión del Ángel Gabriel.
La mujer de Zacarías era estéril, por lo que el anuncio del Ángel, de que su mujer daría un hijo,
fue de relativa emoción, porque al dudar, lo dejó mudo hasta el día de su circuncisión.
Parecida situación vivió José, marido de María, quien quedó confundido y atribulado, cuando se enteró que por medio del mismo Ángel su mujer se embarazaria, porque de “aquello”, él con ella, nada todavía.
Zacarías del todo no lo creía, y miraba con recelo a su esposa Elizabeth, pensando en cómo esa vaina seria.
Lo mismo le pasaba a José, cada vez que a María veía.
Entonces las vacas eran sagradas, por lo que de sus cuernos nadie desconfiaría; y por fe la condición había que respetar, para que se cumplieran las profecías.
Tres reyes magos, del nacimiento de Jesús se enterarian; y como buenos políticos arribistas, sus camellos alistaron, y al pesebre se
presentaron, con sendos detalles que, a los padres desconcertados abrumarian y descrestarían.
Baltazar, el rey morenito como Cuco Valoy, gritaba con alegría, 🎶” nació varón, ..señores nació varon🎶”, confirmando la profecía.
Melchor, sin permiso al estanco del pesebre había entrado, sin respetar que María estaba en Short y la túnica aún no se había instalado.
Gaspar emocionado se puso a gritar, y a los pastores que por curiosidad se habían acercado, invitó a cantar para celebrar :
” 🎶vamos pastores vamos,…vamos a beber”.
Vamos a beber del vino, el que compré yo ayer🎵”.
Gaspar, al ver a Isabel a la prima de Maria, el ojo se atrevió a guiñar, sin saber que era otra de las elegidas por el Ángel Gabriel, que seis meses antes del anuncio a María, ya había embarazado,
algo aparentemente imposible por la avanzada edad, que élla había alcanzado.
Isabel era una hermosa dama de más de cuatro décadas, que con sus caderas lograba impactar. Gaspar, zorro viejo del medio Oriente, se las tiró de pendejo y también se puso a cantar:
” 🎵 nana nanita nana, nalguitas nalgas, nalguitas bellas; dime si tienen dueño, benditas sean, benditas sean.🎶”.
Un pastor chismoso, granjero de unos perales, a la una y a la otra, con canto socarrón y malicioso se puso a preguntar: ” ¿..y cómo es él,… en qué lugar se enamoró de tí; pregúntale a qué dedica el tiempo libre?”
Él Ángel era un ser alado e iluminado, que tan pronto cumplía su misión, emprendía su vuelo para cumplir el mismo encargo por otros lados.
José celoso y en silencio sufría su misión. Era un hombre de 90 años y María una menor de
edad, que algunos dicen, que a cuidar le habían encargado. Era ya un gallo jugado, que con más de 4 hijos, habia enviudado; pero sin querer queriendo de élla resultó enamorado.
María era virgen, y su pasión José aún no había estrenado, cuando le confesó lo que el Ángel le había anunciado.
María ha sido considerada la reina madre de la trilogía; por ser esposa de Dios padre, madre de Dios hijo, y de Dios espíritu santo.
A San Gabriel se lo representa con una vara aromatizada de azucenas, la que obsequió a María Santísima en la Anunciación, y que representa la Sublime Pureza de la Inmaculada Concepción.
Se dice que el Arcángel Gabriel inspira a los artistas, cantantes, bailarines, poetas, escritores y todo tipo de creadores, por ser personas que cultivan la pureza y la belleza.
Es el Ángel de los pintores y escritores, por eso se le representa muchas veces con un pergamino o una pluma en la mano, dotándolos con suficiente destreza.
El arcángel Gabriel también imparte la habilidad para la comunicación, por lo que el artista y el comunicador, para sustentar y convencer no tienen mayor complicación.
Por eso el Arcángel San Gabriel es el santo de mi devoción.
Por.
José R.Múnera N.

