El precandidato a la Gobernación del Atlántico, Máximo Noriega celebró la propuesta del dirigente Fernando Fonseca de promover un diálogo para zanjar las diferencias en el movimiento político Pacto Histórico, donde convergen diferentes organizaciones políticas alternativas.
Fonseca ha hecho una oferta pública a través de su cuenta en Twitter en la que invita a un diálogo sereno y tranquilo a los líderes del Pacto Histórico a nivel regional. Se refiere a Agmeth Escaff, Pedro Flórez, Nicolás Petro y a Máximo Noriega.
“Me parece excelente la propuesta, aunque yo nunca he estado en guerra con los compañeros. Tengo un criterio y es que las credenciales tienen que respetarse y reconocerse porque son una realidad política, independientemente que alguien no le guste y si no le gusta, en la próxima elección debe elegir al candidato o candidata de mayor acercamiento a sus ideologías y afectos. Me parece oportuno el llamamiento a un diálogo”, señaló el dirigente político.
Agregó que: “Creo que el llamado es absolutamente necesario porque hay algunas personas interesadas en mostrar un Pacto Histórico completamente despedazado y no es así. Este movimiento está bien cimentado y posicionado ante la opinión pública, pero este tipo de presiones internas nos debilita. Entonces si somos inteligentes y capaces de superar egos y diferencias de forma, es importante contemplar el diálogo de forma directa que propone Fernando Fonseca”.
Máximo Noriega puso como ejemplo las conversaciones que sostuvieron el presidente Gustavo Petro y su archienemigo, el expresidente Álvaro Uribe. “Se dio un diálogo y nadie puede decir que Petro cedió ante las pretensiones de Uribe. Al contrario, tuvo efectos muy positivos como fue la negociación de las tierras con Fedegán. Eso quiere decir que el diálogo es rentable y necesario por tanto respaldo esa iniciativa de mi amigo Fernando Fonseca”, expresó.
Para el precandidato a la Gobernación del Atlántico, las diferencias entre los líderes del Pacto Histórico se deben a las visiones opuestas que tienen. “Como estamos conviviendo en la misma casa, lo que tenemos que hacer es mantener la tolerancia y reconocer que son formas de mirar el mundo y la sociedad de maneras distintas, pero somos coequiperos conscientes de que la política no es de gustos personal sino de necesidades para el cambio”.
Para Máximo Noriega, la política moderna permite que sin ceder ideológicamente y sin renunciar a sus principios, una persona puede hablar con un contradictor, incluso con aquellos con los que ha controvertido toda la vida.
Con respecto a la metodología de los diálogos, el dirigente indicó que: “Serían unos procesos bilaterales, arrancando con los que se tienen más afinidad y ahí se va profundizando el diálogo porque no son odios sino puntos de vista diferentes”.


