Creo que Gustavo Bolivar menosprecia las razones y formas de decidir políticamente que tenemos los residentes en nuestra Región Caribe.
En tiempos recientes, los cachacos- como Gustavo Bolívar- decían que en la Costa Caribe votábamos a cambio de una botella de ron blanco; luego que por un pastel y un “pringapecho”; después afirmaron que la decisión se tomaba por el pago de Namemil, Namediezmil…
Ahora dicen que por 50 mil, antes por un puesto, una beca….
Los cachacos, por el contrario, al decir de ellos mismos, votaban y votan a conciencia, libremente, porque ” son y han sido, ciudadanos ejemplares “.
Yo, que he estado en más de un proceso electoral en Bogotá, puedo decir que por allá, ” pasa lo mismo” que dicen los cachacos, como Gustavo Bolivar, que solo hacemos los costeños.
Cuando se los hacía notar, entonces la respuesta fue que aquello había aparecido ” cuando llegaron los costeños a hacer politica en Bogotá “
Ahora, Gustavo Bolívar y quienes siguen su pensamiento elemental y estereotipado, signado por el mesianismo y la creencia de que él, solo él y quienes se le parecen, son honestos, probos, moralmente idóneos y políticamente maduros, ” con el debido respeto ” nos pordebajea afirmando que votamos por clanes espurios, a cambio de la satisfacción fanática de una ” contratación futbolística “.
Él y quienes lo siguen, nos lo enrostran y consentimos que nos falten ” el debido respeto ” y la consideración que merecenos quienes somos parte de una cultura distinta, que poco o nada tiene que envidiarle a la tradición señorial, sectaria, racista, confesional, violenta y traqueta que se ha dado más allá de las Riberas y las sabanas del Bajo Magdalena.
Antes de seguir, debo decir que esta ultima es una caracterización- inversa- de otra que ha sido arbitraria y goda con la que se establecieron unas relaciones entre el clima, la superioridad racial, la idoneidad moral y el derecho a gobernar.
No me queda sino decirle a Gustavo Bolívar:
C.U.C.D.M


