Residentes del barrio Boston, en el corazón de Barranquilla, anunciaron que realizarán una nueva protesta pacífica en contra de la construcción de la subestación eléctrica Estadio, a la altura de la calle 61 con carrera 46, en la localidad Norte-Centro Histórico.
En dicha dirección, la Unidad de Planeación Minero Energética busca levantar dicha subestación. Inicialmente se pensaba que la empresa prestadora del servicio de energía Air-e tenía una responsabilidad en dicho proyecto, pero la compañía lo desmintió.
Los habitantes señalan que el proyecto no ha sido socializado y ayer llegaron los trabajadores de un consorcio que se ganó la ejecución del proyecto. La llegada generó un enfrentamiento por la manera brusca en que los trabajadores quisieron iniciar las obras. La protesta generó el cierre de la carrera 47 por varias horas.
“Este es un barrio residencial, pero ahora nos quieren convertir en uno industrial gracias a esta obra, que afecta la salud y el medio ambiente”, dijo Luisa Guerrero, una de las primeras pobladoras del sector.
Recalcó que no se oponen a la realización del proyecto, pero sí al lugar escogido para la construcción por la cantidad de residentes enfermos, adultos mayores y niños que rodean la obra.
“Nuestro descontento es porque nos quieren cambiar de estrato residencial a industrial para montar un negocio de venta de energía que nos va a ser daño a la salud. Aquí en el barrio no tenemos escuela ni parques. Lo único que teníamos era la canchita que le vendieron al consorcio, el cual llega con mentiras”, dijo la mujer adulto mayor.
Los moradores del sector también afirmaron que la subestación traería consigo problemas de seguridad, debido a se generaría una gran “soledad” en el barrio y estarían expuestos a hurtos, como los que últimamente se han venido presentando.
“Estamos en contra de la forma negativa en que se ha realizado el proyecto. No hubo socialización ni información clara de la planta que en definitiva es una bomba de tiempo”, dijo otro morador del sector.
Por su parte, Sandra Zarate, dueña de tres predios del sector, señaló que en ningún documento se encuentra su firma de autorización o permiso para que se realice la obra. Otros moradores indicaron lo mismo.
“Al frente de la planta hay un hogar que se encuentra habitado por personas con cáncer que llegan de La Guajira y se hospedan allí cuando tienen que venir a hacerse los tratamientos, no es justo que estén tan cerca de la obra”, agregó.
Los residentes del barrio Boston manifestaron que el proyecto se tenía que entregar para el mes de octubre, pero como no les han dado respuesta o socializado con detalles la realización de la misma, no se les permite que la lleven a cabo.
Por último, los habitantes dejaron claro el efecto negativo que la subestación eléctrica dejaría a sus predios, puesto que sus viviendas se desvalorizarán; De hecho -afirman los vecinos- algunas casas han pasado del estrato cuatro al tres.
Los directivos del Consorcio Constructor Atlántico informaron que los procesos de socialización se han dado dentro del trámite de la Licenciamiento Ambiental, cumpliéndose a cabalidad.
“Desde Energía de Colombia y el Consorcio Constructor Atlántico se ha informado a la comunidad sobre los alcances y obligaciones impuestas mediante la Licencia Ambiental. Las reuniones que han organizado no han sido posibles llevarlas a cabo, por la obstrucción de algunos vecinos del barrio”, indicaron hace varios meses.
“La subestación Estadio se ubica en el punto de mínima distancia entre las subestaciones que interconecta (subestación Centro y Oasis), cumpliendo a su vez con la exigencia establecida en el pliego de la convocatoria UPME STR 02-2019 que fija una distancia máxima de localización de un kilómetro a partir del punto establecido en las proximidades del estadio Romelio Martínez”-.
Las obras del proyecto UPME STR 02-2019 son financiadas por el Gobierno nacional y benefician a todo el Atlántico, especialmente el área metropolitana de Barranquilla y sus habitantes.


