El analista Luis Fernando Trejos Rosero le pidió al alcalde distrital, Jaime Pumarejo, escuchar otras voces y dejar de tomar decisiones a puerta cerrada con la Policía Metropolitana para intentar frenar la criminalidad.
El profesor universitario preguntó por los resultados de la política de recompensas en las siete masacres que se han registrado en los dos últimos años.
“Este es un problema que viene creciendo desde hace varios años, pero que cuando era incipiente se desvaloró y se negó su existencia y hoy afrontamos un complejo panorama criminal en toda el área metropolitana. No va a haber una medida mágica que nos conduzca de manera inmediata a la reducción de los niveles de inseguridad, sino que hay que pensar en esto como una especie de carrera con varias etapas, pero entre más nos demoremos en iniciarla, más tiempo tardaremos en ver resultados”, dijo el integrante del observatorio de seguridad de la Universidad del Norte.
Agregó que: “Esto hay que verlo desde distintas dimensiones. Nos debemos preguntar si es necesaria una Secretaría de Seguridad y Convivencia Ciudadana que articule y lidere todos los esfuerzos del Distrito en este sentido, así como en planes y estrategias metropolitanas de seguridad porque el hecho que una administración tome medidas aisladas lo único que hace es perjudicar a sus vecinos ya que el crimen se traslada y las dinámicas se mueven temporalmente hacia los territorios contiguos”.
Para el especialista en temas de seguridad y violencia, la administración tiene que escuchar otras voces. “Ese dúo entre administración y Policía tomando decisiones a puerta cerrada nos ha llevado a estos escenarios porque las medidas que se toman o son desfasadas, sectorizadas o lo que hacen es repetir errores del pasado. Aquí hay que escuchar a los gremios afectados por la inseguridad, a la academia, a la sociedad civil, entendiendo que nadie busca atacar a la administración, sino que todos queremos contribuir entregando insumos que posibiliten una formulación de política pública más robusta”.
De acuerdo con el analista Luis Fernando Trejos Rosero, se hace necesario incluir al Inpec y al ICBF en las discusiones sobre seguridad y violencia y hay que trabajar con los operadores de justicia. “Los jueces y fiscales señalan que están cargados de trabajo así que se hace necesario una revisión de esta situación. Lo que hay que entender es que la seguridad es una cadena que tiene varios eslabones y no podemos quedarnos viendo solo a los integrantes de la Policía”, enfatizó.
El docente señaló que en los dos últimos años se han registrado siete masacres en Barranquilla y su área metropolitana y unas cifras exageradas de extorsiones. “Ningún funcionario asume una responsabilidad política por esto y lo más fácil es culpar a otro de la responsabilidad cuando debemos hablar de corresponsabilidad y no buscar en Bogotá los causantes de nuestra inseguridad”, indicó.
Trejos Rosero también cuestionó los consejos de seguridad porque estos son reactivos y no preventivos a pesar de que hay insumos que señalan los problemas como las alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo y los informes del Observatorio de Seguridad Ciudadana de la Universidad del Norte.
Con respecto a las recompensas, el analista señaló que: En aras de la transparencia, se esperaría que la administración mostrara que tan efectivas son, cuántas personas las han recibido y cuáles han sido los resultados obtenidos en términos operacionales. “Mientras eso no suceda volvemos a utilizar la figura del vino viejo en botella nueva. Pareciera que cuando hay consejos de seguridad, se utiliza una plantilla porque las medidas son las mismas: recompensa, prohibición de parrillero hombre, más cámaras o aumento del pie de fuerza o el anuncio de militares en la calle. Esas medidas no han servido para nada”, terminó en señalar.


