El jefe de Prevención del Gaula del Ejército en el Atlántico, Teniente Sebastián Bohórquez, pidió a la ciudadanía acudir a la institución para enfrentar a los extorsionistas.
“Las denuncias públicas que se hagan a través de los medios de comunicación o en redes sociales no son oficiales. Se tienen en cuenta aquellas cuando las personas se acercan a la Fiscalía, al Gaula de la Policía o al Gaula del Ejercito y pone su denuncia formal. Si hablamos de ese tipo de denuncias no son tantas como deberían ser”
El militar explicó que en el 90 por ciento de los casos, el delincuente no tiene los datos claros de la persona que quiere extorsionar y los que consiguen los sacan de una red social, un directorio telefónico o un anuncio en un periódico. “La respuesta a este acoso es desinformar al bandido. El 90 por ciento de los casos llaman a las personas y les dicen: “es que yo sé que usted tiene este determinado local o este tipo de vehículo”. Y se responde diciendo: “Yo no soy esa persona, ya vendí ese local o ya no estoy trabajando en ese negocio” Entonces el bandido empieza a confundirse”, anotó.
Agregó que: “Otra estrategia que puede utilizar la persona objeto de una extorsión es preguntarle con quién habla o a quién llamó. La idea es no entregarle más información al bandido de la que va a tener de nosotros. Además, el Gaula militar tiene lo que conocemos como Casa Gaula, ubicada en el batallón del barrio Modelo. El protocolo es acercarse a esta casa y dialogar con el personal de inteligencia es decir el CTI. El año pasado tuvimos 194 capturas, únicamente por extorsión y al día de hoy sus víctimas están viviendo y trabajando sin ningún problema. No ha habido fuga de información en los dos años que he estado al frente de este cargo ni víctimas heridas o traumatizadas”.
Enfatizó que los casos de extorsión son atendidos de manera inmediata. “Los casos varían, pero lo primordial es acercarse a la Casa Gaula”.
Reconoció que no hay ninguna regulación con las redes telefónicas o con los medios digitales de depósitos de dinero como es el caso de Nequi o Daviplata. “Nosotros como Gaula no tenemos control de esas redes o medios digitales. Uno va a la esquina y compra una sincard que la recarga con tres mil pesos y ya viene con 1.500 pesos de recarga y no se sabe quién es el dueño de esa sincard y con esta pueden abrir su cuenta en Nequi. Nosotros hacemos el rastreo cuando se trata de redes telefónicas, pero es algo que se nos sale de las manos. Hacemos intervenciones en las cárceles, se incautan los celulares, se incautan las sincard y los números que registran las víctimas”.
Otro caso es el de la suplantación de personas paras pedir dinero que deberá ser depositado en alguna cuenta. Al respecto el Teniente Sebastián Bohórquez dijo que “se presentan casos de delincuentes que se hacen pasar como familiares de alguna víctima. Lo primordial es pedir datos personales de la víctima para verificar que son los familiares y no impostores. Datos que sean de la familia tales como el nombre del perro de la casa o de la abuela, es decir datos que solo se conocen en el núcleo familiar”.
Por último, indicó que la línea de atención de los casos de extorsión es la 147 en cualquier parte del país y 3102152704 del Gaula del Ejército.


