El investigador social y expersonero de Barranquilla Arturo García Medrano fue contundente al señalar que “confío en que las amenazas del ‘Negro Óber’ no pasen de ser las reacciones de un sancocho con bazuco”.
El pronunciamiento se da luego de que Óber Ricardo Martínez Gutiérrez, alias Negro Óber, temido cabecilla de la banda delincuencial ‘los Rastrojos costeños’, grupo que delinque en Barranquilla, otros municipios de Atlántico y zonas de la Costa Caribe, diera a conocer desde su centro de reclusión por las redes sociales sus amenazas contra los comerciantes y jueces si no liberan a su compañera permanente, quien fue capturada en un reciente operativo policivo.
Este cruel asesino ha pasado ya por 7 cárceles y al parecer en todas ha encontrado la manera de burlar a las autoridades, entrar celulares, y seguir amenazando y extorsionando. La última burla a la justicia ocurrió esta semana, cuando el hombre, como si estuviera en el comedor de su casa, aparece en un video amenazando con asesinar a comerciantes inocentes en retaliación por la captura de su esposa en un operativo desarrollado en Barranquilla hace unos días.
De acuerdo con su expediente criminal, Martínez Gutiérrez sería junto al neutralizado alias Víctor Carlos y ‘Tommy Masacre’, el responsable de las extorsiones y crímenes contra empresarios y conductores de servicio público en Barranquilla.
El hombre era requerido para que respondiera por los delitos de concierto para delinquir, extorsión, terrorismo, homicidio y tráfico, porte de armas de fuego y municiones.
“Confío plenamente en que las expresiones del video de alias Negro Óber no pasen más allá del resultado de una traba de un sancocho con bazuco. Sus amenazas se derivan por la captura de su mujer y eso es como si le hubieran capturado algún hijo porque hay una relación de parentesco, que genera toda una rabia”, dijo el experto en materia de violencia.
Agregó que: “Independientemente se adopten las medidas de seguridad en la ciudad, el problema no es este delincuente porque el problema que nosotros tenemos es con otros actores violentos sobre los cuales no hay un rumbo definido y prueba de ello es que este fin de semana tuvimos 5 mil policías en las calles, pero tuvimos seis muertes violentas, de los cuales tres de los casos están relacionados con temas de control territorial y con antecedentes judiciales de las víctimas”.


