
Ha sido un sábado de abril muy soleado y la repelente brisa por fin ha mermado, permitiéndole al sol su trabajo de rigor, en el malecón como crisol, donde propios y extraños se veían extenuados.
Era un día especial, porque algo muy importante
y singular se iba a celebrar, como homenaje a Barranquilla, por un año más de haber sido erigida en Villa.
Un evento llamado ” vacasquilla “
Una exposición de monumentos vacunos se había programado, del cual yo había estado despistado; con base en un concurso de selección, donde 160 artistas se presentaron, para que solo 30 fueran seleccionados.
Vacasquilla es un evento público creado por la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta, para celebrar los 210 años de Barranquilla.
La intención es de ampliar el conocimiento fundacional, fomentando las artes plásticas y por medio de las obras plasmadas conocer más, sobre nuestra historia y verdadera identidad.
Pero no fue un capricho de quien lo hubiera organizado; es que se tuvo en cuenta como referente la actual calle 30, antes “calle de las vacas:, por donde muchas más que esa
cantidad desfilaron, en busca del agua del río hacia donde unos galaperos las arrearon.
En cada vaca los artistas pudieron plasmar parte de la historia de nuestra bella ciudad, pintando con excelsos colores eventos que no se deben olvidar, y que han hecho de nuestra ciudad como dice su himno: ” procera e inmortal”
La verdad es que los amantes de la pintura, en los artistas escogidos estuvimos bien representados, aunque estoy seguro que en el prado artístico de nuestra región, el pasto no hubiera alcanzado, para alimentar todas las vacas con el ingenio de los demás que también hubieran participado.
Hermosos trabajos por parte de artistas en jerarquía puede observar, donde cada uno sin desviarse del tema histórico principal, pudo también expresar su estilo particular.
Fué un placer saludar de la mano a artistas que siempre he admirado y a otros que me presentaron; como también encontrarme con
amistades que me preguntaron, dónde la vaca mía se había instalado, y con pena tener que decirles que en este evento no he participado.
Es que sin querer queriendo, como que alguna fama de caricaturista me he ganado, por pintar algunos clientes famosos en la tienda La Fama, tertuliadero donde nos hemos familiarizado.
Pero además, una agradable sorpresa me he llevado. Entre los grandes artistas, como Roberto Angulo, Rosario Heinz, Gustavo Quintero, Nestor Loaiza y demás que participaron, se encontrara María Carolina Cantillo, excompañera de estudios de mi hija Naty, la menor entre los que han participado, quien como “savia joven del árbol nacional”, se atrevió a pintar su imaginario sobre Barranquilla en la vaca que le asignaron, y con la que orgullosamente una foto nos hemos tomado.
Sin temor a un pleonasmo en el expresar, por su grandeza, el evento me permito destacar, como una exposición artistica de monumentos, mo nu men tal.
Barranquilla sigue dando su voz y músculo al progreso, y los barranquilleros nos sentimos orgullosos por eso.
Esperamos que no aparezca ningún ratón que pueda comerse nuestro queso.
Ahora comparando a Barranquilla con la vaca quilla, recuerdo de infante, aquella bella canción:
🎵” Tengo una vaca lechera, no es una vaca cualquiera, se pasea por el prado, mata moscas con el rabo, tolón tolón, …tolón tolón “🎶
Felicitaciones a la CLENA por su importante y plausible organización.


