El exjefe paramilitar se conecta desde Estados Unidos para entregar aportes a la verdad sobre su rol de bisagra con la fuerza pública en Córdoba.
Esta segunda sesión corresponde a “Operaciones conjuntas entre paramilitares y fuerza pública”.
Durante esta jornada Mancuso deberá responder sobre las operaciones conjuntas entre paramilitares e integrantes de la fuerza pública, la segunda práctica criminal de expansión paramilitar identificada por la JEP y que fue un combustible de violencia en Córdoba.
La diligencia, que se lleva a cabo en Montería, Córdoba, con presencia de víctimas de esta región en calidad de oyentes, será presidida por la magistrada María del Pilar Valencia, quien se encuentra en movilidad en la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas.
Acompañan la diligencia la magistrada Heydi Baldosea, presidenta de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas, y el magistrado Pedro Díaz, de la misma sala. También participa en la audiencia el procurador delegado ante la JEP, Jairo Acosta.
“Mancuso fue un instrumento clave. Ellos necesitaban alguien que hiciera el enlace entre grupos al margen de la ley, políticos e instituciones del Estado”, dijo Rogeres Higuita en un testimonio en el que resumió cómo la población experimentó las alianzas paramilitares en Córdoba.
La segunda práctica criminal que se expone en esta Audiencia Única de Verdad aborda el vínculo entre paramilitares y unidades del Ejército, que llevó a que operaran de manera conjunta, ocupando espacios en los que la fuerza pública no tenía control.
Las operaciones mixtas generaron zozobra en las comunidades y sembraron desconfianza en los miembros del Ejército y la Policía. Además, fueron el combustible de la violencia y una máquina de violaciones de los derechos humanos cuya principal víctima fue la población civil.
La magistrada Valencia aclaró que la expresión ‘operaciones militares conjuntas’ “la utilizamos en su sentido más amplio. Es decir, que se refiere a operaciones de estructuras paramilitares que hayan realizado junto a unidades de Policía, Fuerzas Militares, e incluso órganos de inteligencia”.
Las preguntas que se le formularán a Mancuso en esta jornada tratarán sobre la planeación y ejecución de operaciones (incluidos el despeje de zonas, intercambio de información, apoyo logístico y financiación); luego, sobre hechos posteriores a las operaciones.
La magistrada Valencia también aclaró que las decisiones producto de esta audiencia se tomarán posteriormente, después de contrastar lo dicho por Mancuso. En caso de que fuera admitido, será la Sala de Reconocimiento de la JEP la que se encargará de atribuir responsabilidad.
Sobre operaciones y nombres específicos, Mancuso relató que, en Tierralta, en una ocasión, salieron dos contraguerrillas de la compañía Ballestas _”al mando del capitán Sánchez y el capitán Camelo. Esto no se sabía, es primera vez que lo decimos”, señaló.
“Esas operaciones se planificaban con los coroneles y comandantes de Brigada. En algunas ocasiones, con coroneles comandantes de Batallones, con los oficiales sobre el terreno, capitanes, tenientes, mayores”, agregó Mancuso.
Mancuso relató una operación conjunta de incursión de autodefensas arriba del río Esmeralda. “Fue una operación grande, estaba el comandante del batallón Energético, en Urrá, un mayor López, tampoco se ha hablado de él. Se sentó con ‘Rodrigo Doble Cero’ y conmigo”, dijo.
“En esa operación (en Urrá) todas las autodefensas que operábamos alrededor de la Cuarta, Onceava y Brigada 17, participamos. Al igual que participaron tropas de la Brigada 11 y 17. Salió gente de autodefensas desde Ituango”, agregó Mancuso.


