Si hay una canción que retrata la tragedia social que vive La Guajira es la que cantan Iris Curvelo y Juan Piña y que lleva por título Grito en La Guajira.
El cantante y compositor Juan Piña habló sobre ‘Grito en La Guajira’, canción que volvió a grabar varios años después de su lanzamiento y que se convirtió en un himno para los habitantes de este departamento de Colombia.
Con esta canción, el artista quiso referirse a los problemas sociales, políticos y económicos que, por años, ha enfrentado la región.
“Hace 50 años que grabé ‘Grito en la Guajira’ y quise volverla a revivir porque las cosas siguen iguales. La gente de La Guajira muriéndose de hambre, los indígenas no tienen techo, no tienen educación, no hay medicina, si les aportan algo para comer se pierde”, señaló.
Piña demostró su inconformidad sobre las condiciones en las que vive la comunidad Wayuú: “me genera nostalgia y un poco de ira de ver cómo La Guajira ha sufrido dándole tanto a Colombia a través de la riqueza del carbón”.
En esta nueva versión de ‘Grito en La Guajira’, el artista tuvo una sorpresa, se trata de la voz de la cantante Iris Curvelo, quien, además, cantó la parte secundaria del tema musical en wayuunaiki.
“Esto para mí fue fantástico, porque es para que los mismos guajiros entiendan el mensaje que nosotros queremos transmitirle al Gobierno Nacional. Una guajira a estas alturas pasando hambre, caminando por no tener en qué trasladarse, no beben agua buena, es una gran tristeza y es algo viviente”, puntualizó.
Por su parte, Iris Curvelo ha vivido experiencias de ‘muchas otras vidas’; ha soñado, sufrido, llorado, luchado y se ha reinventado. Hoy es emblema de tradiciones de la etnia wayuu, con sueños de expandir su cultura, de grabar con los artistas más destacados para llevar su música y su lengua al mundo; sueño que comenzó a realizarse con Juan Piña, con quien grabó a dúo la canción ‘Grito en La Guajira’.
La letra de la canción es esta:
Se oye un grito en el desierto, se oye una voz apagada,
se nota un destino incierto, en el indio que trabaja
en su piel está el desnudo, enmarcada su existencia
desapercibido y nulo de su triste consecuencia
en el norte de Colombia ampliamente en La Guajira
es notable la zozobra y la angustia que domina
al ambiente del desierto que reclama en su agonía
que alejen el sufrimiento que persiste noche y día.
ya su piel esta cuarteada y su mirada ya es triste
la miseria encaminada y el hambre que no resiste
ya su fuerza se ha agotado y el aliento se ha perdido
ya sus piernas se han cansado no encuentran otro camino
el indio desesperado clama y clama por su suerte
su vivir es angustiado, queda cerquita la muerte
es escaso su alimento, existe preocupación
ellos esperan un momento en busca de solución
la india lleva en su burrito, una carga de carbón
y también lleva un cabrito, que es su única explotación
cuando llegan al mercado salen los oportunistas
van a su plan afanado, no quieren pagar nadita,
llega ese mal momento pal nativo de mi tierra
que ve perder su sustento, aun cuando él no lo quiera
raza fuerte y bravía, desdichada por natura
el agua es melancolía, solo la aridez perdura.


