El alcalde de Sabanalarga, Jorge Manotas, está muy preocupado pues el fuerte invierno ha dejado 450 familias damnificadas en el casco urbano del municipio y sus corregimientos.
El mandatario insiste en que la capacidad institucional y de respuesta han sido rebozadas por la tragedia que ha dejado a por lo menos 2 mil personas damnificadas.
Manotas insiste en que debe llegar la ayuda nacional, pero esta no se manifiesta. “La ayuda prometida por el Gobierno Nacional, a través de la Unidad de Gestión del Riesgo no se ha concretado. Las que llegaron fueron enviadas a Piojó y Luruaco, donde la situación también es muy crítica”, dijo.
El burgomaestre también indicó estar preocupado por los niveles del Embalse del Guájaro. “Hoy amanecimos por encima de los seis metros cuando la cota máxima es de 5,20 metros. La situación es crítica porque ya estamos hablando de 2 mil personas damnificadas y unas 450 familias. La gente está bastante inquieta, pero hemos sabido mantener la calma porque ha habido presencia de parte nuestra y de la gobernadora Elsa Noguera, que hemos trasladado a los damnificados a albergues y a viviendas. El presupuesto de un municipio de sexta categoría no da abasto para atender este problema de semejante magnitud”, dijo.
El funcionario indicó que espera entregar otras ayudas alimentarias en el día de mañana. “Sabanalarga no es solo el corregimiento La Peña, aunque allá vivimos el problema más álgido. Tenemos cuatro corregimientos más con problemas de desbordamiento de arroyos y también en la zona urbana, donde más de 30 barrios se vieron afectados durante el pasado fin de semana y de estos 8 de manera crítica. En el casco urbano tenemos 1.200 personas damnificadas”, explicó.
Enfatizó que el plan que tienen para atender a los damnificados es trasladarlos a albergues como colegios y viviendas grandes que se alquilan.
Manotas señaló que los habitantes de Sabanalarga viven en constantes zozobra. “Durante el fin de semana que llovió 50 horas seguidos, el Embalse del Guájaro creció 17 centímetros. Eso generó pánico”, afirmó.
Con respecto a las ayudas del Gobierno Nacional, el alcalde afirmó que: “Para Sabanalarga, todavía no ha llegado las entregas del Gobierno Nacional pues se le dio prioridad a Piojó y Luruaco por la situación compleja que se vivió en esos sitios. La Primera Dama de la Nación está muy decidida a que se materialicen las ayudas de parte del Gobierno Nacional y esperamos cuanto antes esas ayudas”.
Por último, el alcalde Jorge Manotas señaló que 75 arroyos desembocan sus aguas en el Embalse del Guájaro. “Este cuerpo de agua se alimenta de muchísimas fuentes por eso nos afecta tanto cuando empieza a crecer sus niveles porque no es solo las lluvias sino los arroyos canalizados y no canalizados”.
Lo que ocurre en La Peña
La situación del corregimiento La Peña, de Sabanalarga, está generando miedo y alerta. La razón es que tres de sus cuatro calles están inundadas y el riesgo del desbordamiento del Embalse del Guájaro es inminente, según dijeron habitantes de la población.
Jorge Martínez, habitante de la mencionada población expresó que “el Embalse ha subido a 6,05 metros y sus aguas ya invadieron las calles 2, 3 y parte de la 4”
Indicó que las personas que tienen sus casas inundadas han sido trasladas al colegio del municipio, convertido en albergue momentáneo.
También indicó que están recibiendo kits de alimentos, kits de cocina, sabanas, toallas y almohadas. “Hemos recibido la atención inmediata, pero no sabemos hasta cuándo estarán las familias en los albergues”, afirmó.


