Un día como hoy, 14 de octubre de 1888, el mundo presenció sin saberlo el nacimiento del cine. En el jardín de una casa en Roundhay, Leeds, Inglaterra, el inventor Louis Le Prince grabó una breve secuencia que pasaría a la historia con el nombre de “Roundhay Garden Scene”, considerada la primera película filmada en el mundo.
Con una duración de apenas 2,11 segundos, la cinta muestra a cuatro personas —Adolphe Le Prince, Sarah Whitley, Joseph Whitley y Harriet Hartley— caminando en círculos y sonriendo frente a la cámara. Aunque simple y fugaz, esa escena marcó el inicio de una nueva era: la del movimiento en imágenes, la antesala de todo lo que hoy conocemos como industria cinematográfica.
El experimento de Le Prince se realizó siete años antes de que los hermanos Lumière presentaran públicamente su famoso cinematógrafo, lo que convierte a “Roundhay Garden Scene” en el primer registro fílmico conocido.
Hoy, 137 años después, aquel corto de apenas unos segundos sigue siendo un símbolo de la innovación y la curiosidad humana. Un recordatorio de que la historia del cine comenzó con una simple caminata en un jardín inglés.

