En medio de la crisis institucional que atraviesa la Universidad del Atlántico por las controversias alrededor de la elección del rector Leiton Barrios, Alcides Padilla, ex–candidato a la rectoría y egresado de la institución, habló en exclusiva con Extranoticias sobre lo que considera un “punto de quiebre” para el futuro de la alma mater. El profesor plantea que, ante las acusaciones por presuntas irregularidades en los requisitos presentados por Barrios para ocupar el cargo, la universidad debe “volver a barajar” las hojas de vida y elegir un nuevo rumbo.
Padilla recordó su propia experiencia como estudiante en los años 90, cuando vivió un paro de ocho meses que marcó profundamente a la institución. Según explicó, el momento actual le trae a la memoria ese episodio por el daño que —afirma— viene acumulándose “en recursos humanos y financieros”. Para él, detrás de la crisis existe un patrón: “hasta cuándo aquellos que han querido violar las reglas de juego intentarán mantenerse en posiciones que le hacen tanto daño a la Universidad del Atlántico”, cuestionó durante la entrevista.
El académico también insistió en que la situación ha trascendido lo administrativo y ya golpea la reputación de la institución. Comentó que en reuniones recientes con profesores, estudiantes y trabajadores se coincidió en que la pérdida de confianza es “incalculable”. Asegura que incluso padres de familia están dudando si matricular o no a sus hijos, pues los paros y la incertidumbre institucional han desmotivado a buena parte de la comunidad.
Frente a las posibles salidas, Padilla fue directo: considera que el paro actual era necesario para presionar decisiones que, hasta ahora, el Consejo Superior no ha tomado con firmeza. A su juicio, existían motivos suficientes para separar del cargo al rector Barrios, pero las autoridades —dice— han actuado con cautela para evitar vacíos jurídicos. “El procedimiento que se ha ejecutado es el expedito para que las cosas fluyan”, señaló.
No obstante, para el profesor, la solución más sensata es que el Consejo Superior elija “la mejor hoja de vida disponible” dentro del cuerpo docente, sin acudir a candidatos externos. Recalcó que tanto profesores como estudiantes consideran que la rectoría debe ser asumida por alguien que conozca la institución, cumpla con todas las categorías académicas y garantice estabilidad y transparencia.
Su planteamiento central es claro: “barajar de nuevo”. Retomar la lista de aspirantes, revisar cada hoja de vida y escoger a quien cuente con la preparación más sólida. Para Padilla, este proceso no solo es viable, sino que es el único camino para recuperar el rumbo institucional. “En cualquier universidad del mundo, la dirección debe recaer en la persona mejor preparada”, apuntó.
Mientras el Consejo Superior continúa deliberando y el campus permanece en tensión, la propuesta de Alcides Padilla se suma a un creciente clamor dentro de la comunidad universitaria: una rectoría que represente legitimidad, cumplimiento de requisitos y confianza. La decisión, concluye él, será determinante para el futuro cercano de la Universidad del Atlántico.


