El país está expectante tras el anuncio de la ministra de Salud designada, Carolina Corcho, de realizar una reforma amplia que incluye la intermediación financiera y administrativa de las EPS o la liquidación de las mismas.
Los que más están preocupados son los trabajadores del sector, incluyendo médicos y personal administrativo pues no saben cómo van a quedar laboralmente.
Para tener un acercamiento al tema, el periodista Víctor López Aroca entrevistó a tres expertos en su programa Termómetro que se transmite por CTV Noticias: El presidente de la Federación Colombiana de Sindicatos Médicos, Jorge Enrique Enciso; el experto en sistema de salud, Rafael Borge; y el presidente de la Sociedad de Pediatría en el Atlántico, Gustavo Romero.
El primero en intervenir fue Jorge Enrique Enciso, quien dijo que: “no deben desaparecer las EPS sino la intermediación financiera de las mismas y los pagos se deben hacer de una forma directa desde el Adres, encargada de gestionar los recursos suficientes de acuerdo con las necesidades para cubrir los gastos y girarlos a las redes públicas y privadas mensualmente con los dineros asignados por los entes territoriales de la salud”
Hay que señalar que el Adres es la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud, que tiene como objetivo garantizar el adecuado flujo de los recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) e implementar los respectivos controles.
Para el presidente de la Federación Colombiana de Sindicatos Médicos, el Adres tiene una tarea muy importante como es girar los recursos a las redes públicas y privadas mensualmente con los dineros asignados por los diferentes consejos territoriales de la salud. “Es indispensable implementar la estructura del costo y excluir los gastos no monetarios y organizarlos de acuerdo a los macroprocesos productivos y económicos tales como la parte científica, asistencial, apoyo, logística, docencia y administración”.
“Con eso se va a fortalecer la red pública, la salud preventiva, se va a formalizar a los trabajadores de la salud en un régimen laboral especial y se va a poder implementar los acuerdos fundamentales para el desarrollo integral de la Ley estatutaria en salud”, agregó Enciso, quien informó que el próximo lunes el gremio que él dirige va a dar a conocer su posición como entidad gremial frente a la propuesta de Corcho.
De igual forma, el dirigente gremial dijo que son por lo menos 40 billones de pesos los recursos que se quedaron las EPS liquidadas y que no llegaron a las instituciones prestadoras de salud ni a los trabajadores de la salud que les quedaron debiendo salarios por Ordenes de Prestación de Salud. “Por eso los hospitales y muchas IPS están ad portas de la banca rota”, señaló.
Por su parte el médico y experto en sistema de salud, Rafael Borge afirmó que “la Ley 100 señala un principio de equidad, pero este queda violado desde que se establecieron los regímenes contributivo y subsidiado, los cuales, según escuché a la señora Ministra de Salud piensan unificar”
“Yo estoy de acuerdo con que se eliminen las tareas que las EPS no están haciendo bien. Hay EPS que se han tenido que liquidar porque hicieron las cosas mal así como las ESE u hospitales. Es el caso del Hospital de Sabanalarga que se tuvo que liquidar porque debía 18 mil millones de pesos. También se quebraron las ESE Cari y Niño Jesús”.
Agregó que “en el nuevo sistema, si no les pagan puntualmente a las EPS van a fracasar. Este problema de la intermediación es grave porque no solo afecta la calidad en la atención porque las EPS violan de manera permanente los criterios de oportunidad y accesibilidad establecido en la ley”.
También señaló que cobertura no es lo mismo que acceso. “De qué vale que una EPS tenga cobertura en Sabanalarga o en Manatí si ellos no contratan sus servicios con los hospitales de esos municipios y entonces el paciente tiene que ir a Barranquilla o a otro municipio. De entrada, están violando los principios de oportunidad y accesibilidad”.
Otro aspecto que están haciendo mal las EPS es la contratación. “Están ofreciendo servicios por el valor de hace cinco y diez años. No hay control sobre lo que ellos contratan. Un ejemplo es que quieren contratar un ecocardiograma que cuesta 450 mil pesos en 40 mil pesos. Esas tarifas ilegales de negociación que establecen las EPS hacen que los trabajadores de la salud nos sintamos afectados”, señaló.
Y el presidente de la Sociedad de Pediatría en el Atlántico, Gustavo Romero enfatizó que: “Para nadie es un secreto que el sistema de salud pública en Colombia ha colapsado desde el punto de vista administrativo y desde la concepción de la prestación del servicio. Si analizamos la Ley 100 en su esencia es extraordinaria, pero en la realidad tiene muchas falencias. En los países avanzados la salud pública y la privada no hay diferencia de ningún tipo, pero en nuestro caso, las herramientas que se les presta al servicio público no es la misma que al sector privado. En las grandes potencias, los mayores recursos se lo destinan al sistema público, pero aquí es lo contrario”.
Para Gustavo Romero, muchas EPS han tenido problemas, pero patrocinados por el Gobierno central que “sabían que estaba ocurriendo irregularidades en fallas en la prestación de servicios, en la atención primaria y en aspectos de la promoción y la prevención. Eran evidentes”
Enfatizó que hay IPS privadas, que son cómplices de las EPS, y atienden como ganado a sus usuarios. “Yo no digo que se acabe la prestación de la administración del sistema de salud porque alguien tiene que administrar los regímenes contributivo y subsidiado. El gobierno Nacional tiene que tener unas estructuras, unos escalones para que se preste esa administración, pero con justicia, equidad, y transparencia y que llegue a quienes más lo necesiten”.
“Yo entendí el mensaje de la doctora Carolina, ella quiere transformar las EPS, pero desde el año 1991 hasta la fecha, se ha liquidado el 80 por ciento de las EPS y lo más grave es que esa liquidación implica un hueco fiscal para el país y mucho más para las Empresas Sociales del Estado” , terminó diciendo.


