Por: Moisés Pineda Salazar. In memoriam: Alfredo De La Espriella
Si se quema el monte, Déjenlo quemá,
que la misma cepa, Vuelve a retoñá (…)
Anoche cuando te ví, me pareció que e’ bonita,
Y hoy que amaneció, por ti yo pierdo la vista.
Cuando quise, no quisiste. que eras mi pena y mi gloria,
Y ahora que querés, otro reina en mi memoria. 1
-
La Dictadura.
Desde entonces, la presencia de Hombres de Estado ha sido frecuente en el Carnaval en Barranquilla
A mi modo de ver, la principal de aquellas figuras carnavaleras fue la de Evaristo Sourdís Juliao a quien vamos a encontrar haciendo presencia, influyendo e introduciendo cambios en los festejos carnavaleros desde 1924 2 y hasta meses antes de su muerte ocurrida en Septiembre de 1970.
Lo encontraremos en el escenario principal de la Coronación de La Reina del Carnaval de 1945, Judith Blanco D’Andreis, ofreciendo el Discurso de Orden 3 y, por disposición de Su Majestad Ana María 1ª, en 1947, haciendo lo mismo en el menos glamouroso Cine Teatro “Ayacucho”, durante la Coronación de La Reina del Carnaval del Barrio Norte, Su Majestad Elvia 1ª, Reina del Carnaval de los sectores de los Barrios Montecristo, Mundo Nuevo y Popular Modelo.4
En 1956, siendo Canciller de La República, de frac, chistera y sacoleva dará el discurso de coronación de la Reina del Carnaval Internacional de Barranquilla, el lunes del Carnaval.
Ya desde la semana anterior al Carnaval, venía acompañando al Presidente de la República- Teniente General Gustavo Rojas Pinilla- quien asistió al baile de Gala que en el Country Club de Barranquilla se le ofreció y al que había sido invitado por la Sociedad de Mejoras Públicas de Barranquilla y por la Reina del Carnaval- Carmiña Moreno-.
Allí Evaristo Sourdís estuvo haciendo las veces de anfitrión en aquel ágape en el que los asistentes tuvieron que soportar las pretensiones de mal gusto del “Primer Yerno de la Nación”.
Pero, pudo haber sido peor si en aquella fiesta del XII Congreso Nacional se Sociedades de Mejoras Públicas, se hubiera podido colar el asesino chulavita llamado “El Cóndor”, León María Lozano, que “debía estar en Barranquilla aprovechando la estancia del General Rojas Pinilla, quien lo había distinguido con la Cruz de Boyacá.”5
- Danzas Folclóricas en el Estadio Municipal.
El Teniente General, como dije, visitaba la ciudad con motivo del XII Congreso Nacional de las Sociedades de Mejoras Públicas.
En ese evento, Delia Zapata Olivella tuvo destacada función en el montaje del espectáculo de danzas folclóricas que le fue ofrecido a las Delegaciones venidas de toda Colombia.
“Se espera que con este programa toda Barranquilla se volcará al Estadio Municipal esta noche con los precios populares de dos pesos preferencia y un peso entrada general.”6
El Jueves 9 y el viernes 10 de Febrero de 1956, en el Estadio Municipal de la Calle 72, “El Torito”, “El Congo Grande” y la cumbiamba “Agua Pa’ mí” fueron protagonistas de un libreto, en forma de relato, conducido por Manuel Zapata Olivella en el que, alrededor de estas tres Grandes Danzas, la Ciudad de Barranquilla mostró con orgullo su alma a través de “La Danza de Indios Farotos”, “La Danza de la Tejida de la Palma”, “La Danza del Garabato, “El Baile del Bullerengue”, “El Baile del Mapalé”, “El Baile de las Gaitas” y la “Danza de los Gallinazos”.
El lamento de la caña de millo, el retumbar de los tambores de un solo o de dos parches, el rasgar de la guacharaca y el rítmico sonar del guache, sirvieron de fondo para “La Danza de los Tambores” y “El Baile del Patacoré”- una danza de laboreo del Pacífico Sur de Colombia, inspirada en el currulao- que vinieron a ser los más espléndidos números a cargo de Delia Zapata Olivella.
En el Estadio Municipal, junto con 1.000 danzantes barranquilleros, entre los que se destacaron los de las Cumbiambas “Los Patulecos”, “Agua Pa´mí” y “El Tanganazo”, se vio bailar La Cumbia Sampuesana con música de acordeón; una Danza de Garabato con la base rítmica de un chandé de la autoría de Antonio María Peñalosa en el que la vida y la muerte se enfrentan; la Danza de Gallinazos y la de Indios Farotos que, con su “Conjunto Típico Colombiano”, Delia Zapata había incluido en la filmación de la Película “Llamas contra el viento”, a modo de números musicales (1955)7
De la misma manera que en los Carnavales de 1885, lo hizo la Dictadura de Gaitán Obeso, en los carnavales de 1956 ocurrió que la Dictadura rojaspinillista, prohibió a las emisoras transmitir los llamados “Rezos” o “Letanías”.
“La emisora que lo permita será sancionada con multas de cien a doscientos pesos”8
Sabido es el poder que tienen el repentismo, el verso fácil, la décima punzante y la canción corriente en la formación del ánimo de los pueblos en contra o a favor de quienes, mal o bien, los gobiernan.
Al alcalde de la ciudad
Los burros están amarrao’
Porque el alcalde lo dispone (Bis)
Pero a los que son ladrone’
Ninguno los ha reparao’
Las cosas tal como van
Se van a poner maluca’ (Bis)
Ya nos subieron la leche,
La carne y hasta la azuca’
Ay, Alcalde! (Bis)9
Fue por eso por lo que, en aquellos carnavales de la Guerra de los Estados Federales contra el Gobierno de Rafael Núñez, el General Liberal Manuel Benavidez Zárate implantó la prohibición de imprimir cualquier texto que “se refirieran al estado de cosas” impuesto por el General Ricardo Gaitán Obeso luego de tomarse a Barranquilla en vísperas de la Epifanía.
Sin embargo, en el evento del Estadio Municipal de 1956, al gran decimero Antonio Fernández se le permitió que improvisara décimas con temas dados por el público y “los Honorables Delegados”10. Licencia que es de poner de relieve pues en la Ciudad de Bogotá, en la Plaza de Toros, el Régimen prohibió mediante Decreto de Policía, aplausos y ovaciones luego de que la inauguración de La Temporada del 29 de Enero el público aplaudiera al expresidente Alberto Lleras Camargo e hiciera otras manifestaciones de simpatía.
Había que evitar que estos eventos “se conviertan en manifestaciones de carácter político”.11
Por lo que ello ha de significar en el futuro del Folclor Colombiano, cabe hacer notar, que Alfonso López Michelsen fue el Productor Asociado en la película “Llamas contra el Viento”, inspirada en el Poema de Porfirio Barba Jacob, “Canción de la Vida Profunda”.
Esta “comedia romántica”, fue rodada en Panamá, Colombia, Venezuela y Cuba.
Así pues, de la mano de Delia y de Manuel Zapata Olivella, ese evento de cierre del XII Congreso Nacional de Sociedades de Mejoras Públicas, marcó una ruptura epistemológica en las fiestas de Carnaval en Barranquilla.

Efectivamente, en la Coronación de la Reina del Carnaval, ocurrida unos días antes, el programa de coronación se tuvo como Programa el siguiente:
“Obertura del Murciélago de Strauss. (…)
Valse. Una delicada página de Ballet de notable interés artístico.
‘Estampa Cafetera’. Una presentación de nuestro bambuco estilizado para efectos artísticos. (…)
‘Capricho’. Una interpretación del bolero escenificada con su singularidad en su técnica y como el nombre lo indica. (…) Tenor, Gastón Vega. Al piano, Aníbal Simmons.
‘En la Escalera de plata’. Este es un cuadro de mucho colorido y elegancia. (…)
‘Reminiscencias del Viejo París’. Un cuadro de extraordinaria interpretación del Can-Can de Offenbach (…)
Luego harán su entrada las Danzas y Comparsas folklóricas que llegarán hasta el trono de la Reina para expresarle su adhesión.
Después las Danzas la acompañarán hasta el Country Club, donde habrá vehículos para que los integrantes puedan regresar a sus respectivos barrios de la ciudad.
Terminará el espectáculo con una batalla de fuegos artificiales que ha sido preparada con especial atención y que será de gran efecto en esta noche de carnaval y de su alegría por la Coronación de la Reina. Terminados los fuegos artificiales, la Reina con su Corte Real en pleno saldrá del Estadio para dirigirse al Country Club al tradicional baile de gala.”12
Este mismo programa se repitió el día Lunes del Carnaval con motivo de la Coronación de la Reina Internacional del Carnaval, en el Estadio Municipal.
Se le adicionaron una Jota y un Baile torero español a cargo de las hermanas Gloria y Gacho Peña.
El Discurso de Coronación estuvo a cargo del Canciller de La República, Doctor Evaristo Sourdís Juliao.13
Tal como venía siendo la tradición desde la década anterior, las Danzas Populares acompañaban a la Reina desde el lugar de su Coronación hasta el Club Social donde se le ofrecía el Baile de Gala.
“A continuación irrumpieron las Danzas, las tradicionales danzas que tan maravilloso marco folklórico le dan al Carnaval barranquillero. Organizadas se presentaron ante el escenario para rendir homenaje a a Reina. Ella las acogió con simpatía.
Se encendieron las velas, se desplegaron las banderas y los estandartes y se hizo ostensible el alegre ambiente de carnaval.”14
Algunas veces, como en esta ocasión de 1956, lo hacían desde la Residencia de la reina hasta el lugar de Coronación y, cuando la reina provenía del Club Barranquilla, ella las acompañaba a dar inicio al Baile Popular en el Paseo Bolívar.
Hay que hacer notar que, para estas fechas Campo Elías Fontalvo De Las Aguas y “El Torito”, habían perdido protagonismo y reconocimiento en las nuevas condiciones de la política y de la economía en Barranquilla.
Lo ocurrido nueve días después, fue el paso de una estética eurocéntrica a una estética nacionalista. Específicamente, afrocolombiana.
Durante el reprise del espectáculo que se dio el día 10, estuvieron presentes los Jurados nombrados por la Junta del Carnaval para evaluar a las Danzas Tradicionales que después participarían en el Concurso del Paseo Bolívar en los días Domingo y Lunes del Carnaval.
“Este hecho da oportunidad a las danzas y comparsas de lucir todo su vestuario sin el atropellamiento y las dificultades que ya se conocen y que no pueden evitarse en el Paseo de Bolívar.
La misma noche del viernes se adjudicarán tres premios a las tres mejores agrupaciones que se presenten a la gran concentración de Danzas en el Estadio Municipal. (…) y que será una magnifica recomendación para disputar los codiciados galardones que otorgará la Junta de Carnaval en su concurso tradicional”15
En aquellas dos noches, Barranquilla y los barranquilleros asistieron a la inflexión anunciada desde 1934 por el Grupo de “Los Bachué”, a la que se oponían los curas y que muchos modernistas, apegados a modelos extranjeros, temían y resistían.
Salvo prueba en contrario, esta sería la primera puesta en escena espectacular en la que las danzas populares que se muestran en las fiestas de Carnaval en Barranquilla fueron el centro de un espectáculo.
En tanto esto ocurría, como dos grandes ausentes en este proceso de africanización del Carnaval en Barranquilla, Amira De La Rosa y Alfredo De La Espriella, cada uno desde sus particulares adscripciones estéticas y como miembros de las Clases Altas de la Ciudad, ofrecían al público otras visiones.
Ella, la poetisa y dramaturga, hizo una lectura de su comedia teatral “El Ausente”16 en tanto que, Alfredo De La Espriella ensayaba en las instalaciones del Estadio de Básquet Ball la grandiosa obra de Oscar Wilde “Salomé”17.
Ambos, De La Rosa y De La Espriella, promovían el Movimiento llamado de “Teatro Costeño”.
Desde El Heraldo, Juan Goenaga apoyaba la difusión de esta dinámica artística de las clases altas de la sociedad Barranquillera.
Es pertinente preguntarse si una transición de esta magnitud en las estéticas festivas pudiera haberse dado por fuera de las condiciones de una Dictadura Populista como la del Teniente General Gustavo Rojas Pinilla.
[1] MALDONADO, Etelvina. “Si se quema el monte”. Fandango.
[2] EL TIEMPO. “El Robo de Pericles Carnaval”. Edición de 3 de Octubre de 1996. DIARIO DEL COMERCIO. “San Sebastián. Juegos Carnaval. Carnaval Estudiantil en Bogotá” Edición de 20 de Enero de 1925. Barranquilla. Pág. 4. GONZÁLEZ PÉREZ, Marcos. Los carnavales estudiantiles de los años 20 y 30 del siglo XX en Bogotá. En Boletín de Historia y Antigüedades Volumen CV, No 867 Julio – Diciembre de 2018. Págs. 240- 262.
file:///C:/Users/Moises/OneDrive/Documentos/AGOSTO%20DE%202009/DOCUMENTOS/COLUMNAS/COLUMNAS%202024/boletin%20historia%20Carnavales%20Estudiantiles%20de%20Bogota.pdf
[3] SOURDÍS JULIAO, Evaristo. “Carnaval, ceremonia panteísta, delite pagano”. Discurso de orden en la Coronación de la Reina del Carnaval Judith Blanco D’Andreis. Publicado en el Diario LA PRENSA. Edición de Enero 22 de 1945. Barranquilla.
[4] LA PRENSA. “Elvia Primera será coronada esta noche por la Soberana del Carnaval. El Festival de la Reina Norteña se verificará en el Teatro Ayacucho, desde las 9 p.m. El discurso estará a cargo del Doctor Evaristo Sourdís. Organizado el certamen de la Batalla de Flores”. Edición del 11 de Febrero de 1947. Págs. 1 y 5. Barranquilla
[5] PINEDA SALAZAR, Moisés. “El Asma del Condor”. La Pelotera. Diario La Libertad. Edición del 25 de Agosto de 2022 https://diariolalibertad.com/sitio/2022/08/25/la-pelotera-y-el-asma-del-condor/
[6] EL HERALDO. “Esta noche se presentan las Danzas Folklóricas en el Estadio Municipal. Se trata de un gran suceso de arte vernáculo”. Edición del 9 de Febrero de 1956. Pág. 9. Barranquilla
[7] ZAPATA OLIVELLA, Delia. Danza de los Gallinazos, Danza de Indios Farotos, Cumbia Sampuesana, Danza de Garabato Negro, desde 1;24;29 hasta 1;31;22
https://www.youtube.com/watch?v=yCyYfCnAJC4
[8] EL HERALDO. “Esta noche se presentan las Danzas Folklóricas en el Estadio Municipal. Se trata de un gran suceso de arte vernáculo”. Edición del 9 de Febrero de 1956. Pág. 9. Barranquilla
[9] LAS PILANDERAS MOMPOSINAS. https://www.letras.com/cumbia-soledea/1601653/
[10] IBIDEM
[11] EL HERALDO. “Prohibidas las ovaciones en el Circo de Toros, ayer”. Edición del 4 de Febrero de 1956. Pág. 1. Barranquilla
[12] EL HERALDO. “Derroche de Arte y Alegría en la Coronación de la Reina”. Edición del 30 de Enero de 1956. Págs. 1 y 7. Barranquilla
[13] EL HERALDO. “Discurso del Canciller”. Edición del 15 de Febrero de 1956. Pág 8. Barranquilla
[14] IBIDEM.
[15] EL HERALDO. “Primera concentración de Danzas de Carnaval””. Edición del 7 de Febrero de 1956. Pág 12. Barranquilla
[16] EL HERALDO. “El Sábado dio lectura Doña Amira De La Rosa a su obra “El Ausente””. Edición del 23 de Enero de 1956. Pág 6. Barranquilla
[17] IBIDEM. Pág. 10











