Otro “perendengue” más, para la cometa loca de nuestra sociedad, que se cabecea de un lado para otro, por falta de un buen rabo que le dé estabilidad.
Por supuesto que está expresión coloquial, solo la podrán entender los que en su vida, en el mes de agosto una cometa pudieron fabricar y hacer volar.
Habían cometas que algunos malintencionados, una cuchilla en el extremo del rabo acostumbraban instalar, para en pleno vuelo a otras cometas vecinas su hilo cortar, y la de ellos poder quedar orondas, flotando solas o por encima de las demás.
Con la llegada de las brisas, por soplada de nuevos vientos, hay un perendengue que está poniendo al pueblo a pensar, es el concepto de la “economía decreciente”, que es una teoría que afecta la utilidad marginal, cortando a la cometa de las empresas de un pais, el hilo de la prosperidad.
Este es un tema que, aunque su concepto en economía no es novedoso, tampoco ha gozado de mucha aceptación o popularidad, por lo que solo como “concepto” se ha podido estancar, y nadie con visión de negocio se ha atrevido a implementar.
Y como que, el mismo presidente Petro bien lo sabe; porque el decrecimiento se lo está pidiendo es a otros países, por intermedio de su ministra de minas, para que la cometa de Colombia se pueda destacar.
Pero esos países solicitados a colaborar, dirían como el difunto Horacio Serpa: “mamola”. Es que apenas por la pandemia estamos intentando levantar el vuelo y ahora nuestras alas no vamos a cortar.
Los perendengues son las alas de las cometas que las muestran más esbeltas, y además con la fricción del aire emiten un elegante zumbido como de robusta superioridad.
Me pareció gracioso el meme relacionado con el futbol, solicitándole a Brasil y Argentina que decrezcan su calidad, para que Colombia, pueda clasificar a un mundial.
Por supuesto que no tengo la suficiente altura, para semejante teoría descalificar, la que tal vez sí tiene Petro como prominente presidente para sustentar, por lo que es importante, que ante un grupo selecto de
economistas, primero debe presentar, y ellos al pueblo, con plastilina por medio de los medios poder explicar.
Es que el decrecimiento en los países vecinos en vías de desarrollo que, aún sin aplicar la mencionada teoría, estrenando nuevo sistema social, e influenciados por la pandemia, no sería necesario implementar, porque, están tan jodidos que, las consecuencias del decrecimiento ya se les ha podido notar.
¿ cuánto más se esperaría que retrocedieran para ayudarnos a despegar?.
Por supuesto que los países desarrollados, menos darán ese paso en falso hacia atrás.
Un prestigioso periodista de antaño, diría refiriéndose a los asuntos politicos del estado: ” ja ja ja… no me hagan reír, que
tengo el labio cuarteado”.
El compa’e Menejo, sorprendido como cuando descubrió el calabacito alumbrador, se preguntaría: ” no me joñe, ¿ ..y esa vaina de “comía decreciente”, qué es?, cómo se come, ..y conqué se puede comé ?.
Si lo dice el presidente Petro, debe ser algo rico, ..y pa’ viví sabroso; le contestó su mujer.
Pero:
¿ Qué es la ley de rendimiento decreciente?,..se pregunta también la gente, aparentemente más inteligente.
El decrecimiento como “teoria” se podría suponer que es, una doctrina o actividad, que prescinde de sus posibles aplicaciones prácticas, por lo que su aplicación no dejaría de ser una aventura, en la que fácilmente cualquier país con más altura, tendría que
estar dispuesto para a otro ayudar, y de su situación económica muy dura, rescatar.
Es como una tesis de carácter económico, que intenta demostrar con razonamientos financieros poco amigables, su aparente bondad social, y que necesita de otros países como “conejos de indias” para su teoría poder demostar.
Esta ley dice que, si se incrementa la cantidad de un factor productivo en la producción de un bien o servicio, esto provocaría que el rendimiento de la producción sea menor a medida que incrementamos dicho factor; siempre y cuando se mantengan el resto de factores a nivel constante (ceteris paribus).
La tierra, la maquinaria, el capital, y la capacidad empresarial, son los Factores de Producción, que se utilizan para producir
otros bienes y servicios en la nación.
Como, con cometa empecé mi cuento, con cometa terminaré, haciendo saber, que si en Colombia aún volamos cometas con un solo hilo; en otros países ya vuelan además con control remoto, y hasta al revés, más hábiles de maniobrar, por lo que pueden las cuchillas de las otras cometas rudimentarias esquivar, y con elegantes piruetas burlar.
Entonces, dejémonos de vainas y pongámosle a nuestra cometa colombiana un buen hilo curricán, soltándole el suficiente para que más alto pueda volar, y preferiblemente frente al mar, donde la fuerte brisa los perendengues producen un mejor zumbar. 🪁
Por
José R.Múnera N.


