En medio del debate por el cumplimiento del fallo de tutela que ordena el reintegro del exvicerrector de Bienestar, Álvaro Aguilar, el rector encargado de la Universidad del Atlántico, Rafael Castillo Pacheco, aseguró en entrevista exclusiva que ha adelantado gestiones para acatar la decisión judicial, pero advirtió que la solución definitiva depende del Consejo Superior, órgano que ya negó la creación de un nuevo cargo que permitiría materializar el fallo.
Castillo explicó que, si bien su condición como representante legal lo ubica como actor clave en el proceso, sus facultades tienen límites que le impiden ejecutar por sí solo la orden judicial. “Estoy interesado en cumplir el fallo. He hecho acciones para cumplirlo y he estado reportando al juzgado los pasos que he ido dando en esa dirección, pero necesito el concurso del Consejo Superior para superar la situación”, afirmó.
El rector detalló que la decisión judicial establece el reintegro de Aguilar al cargo de vicerrector de Bienestar o a uno similar. Sin embargo, señaló que actualmente esa dependencia está ocupada por Wilson Quimbayo, quien cuenta con un estatus de protección legal que impide su desvinculación. “Solicité autorización al Ministerio del Trabajo para evaluar si podía separarlo del cargo y la respuesta fue que, por el momento, no es posible”, indicó.
A esta dificultad se suma que, tras revisar otras vicerrectorías, el directivo concluyó que Aguilar no cumple con los requisitos exigidos para ocupar esos cargos. “No hay manera de darle cumplimiento al fallo sin incurrir en una ilegalidad”, sostuvo, al tiempo que agregó que otras dependencias similares también están ocupadas por funcionarios con estabilidad reforzada.
Frente a la alternativa de designarlo en un cargo equivalente, Castillo reveló que propuso la creación o modificación de un puesto dentro de la planta institucional, elevándolo a nivel directivo y con condiciones salariales similares a las de un vicerrector. No obstante, reconoció que esa iniciativa tampoco está en sus manos. “No tengo facultad para crear cargos ni para modificar salarios. Por eso llevé la propuesta al Consejo Superior, que es el órgano competente”, explicó.
El rector también descartó la posibilidad de nombrar a Aguilar en la rectoría, otra de las opciones planteadas en el fallo, al recordar que su designación actual responde a una medida de vigilancia especial del Ministerio de Educación, lo que limita ese tipo de decisiones.
En ese contexto, insistió en que el caso debe resolverse de manera colegiada. “Hay un ambiente en el Consejo Superior de que el fallo se cumpla, pero la realidad es que se necesita el concurso de ese organismo para definir cómo hacerlo sin vulnerar la ley”, concluyó.
Así las cosas, el futuro del reintegro de Álvaro Aguilar queda ahora en manos del Consejo Superior de la Universidad del Atlántico, que deberá encontrar una fórmula que permita dar cumplimiento a la orden judicial sin afectar las condiciones legales y administrativas vigentes dentro de la institución.


