La Conferencia Episcopal de Colombia se pronunció oficialmente para rechazar las recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro en las que afirmó que Jesucristo y María Magdalena habrían tenido relaciones íntimas, una afirmación que generó amplio debate en sectores religiosos y de la opinión pública.
A través del comunicado COM-CEC-040/26, titulado “Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador” y fechado el 28 de enero de 2026, los obispos reafirmaron la fe de la Iglesia Católica en Jesucristo como Hijo de Dios y Salvador, subrayando que su figura no es únicamente la de un personaje histórico, sino la del Dios verdadero, digno de respeto y adoración.
En el documento, la jerarquía eclesiástica recordó que, para los creyentes, la comprensión de Jesús se fundamenta en las Sagradas Escrituras y en la Tradición de la Iglesia, por lo que consideró que cualquier interpretación que contradiga estos principios debe abordarse con rigor y respeto, evitando “ligerezas” sobre su persona y su mensaje.
Uno de los puntos centrales del pronunciamiento es el llamado a la separación entre las funciones del Estado y los asuntos de carácter teológico. En ese sentido, los obispos fueron enfáticos al afirmar que “ninguna autoridad civil está llamada a emitir conceptos de orden teológico sobre las convicciones religiosas o doctrinales de los ciudadanos”, recordando que el ordenamiento jurídico colombiano protege la libertad religiosa.
El comunicado cita la Constitución de 1991, la Sentencia C-817 de 2011 de la Corte Constitucional y la Ley 133 de 1994, las cuales, según la Conferencia Episcopal, obligan al Estado a garantizar el respeto, la no interferencia y la protección de las creencias religiosas de las personas, así como a promover relaciones armónicas con las distintas confesiones.
Asimismo, los obispos hicieron un llamado a los fieles católicos a profundizar en la lectura de los evangelios y en las enseñanzas del Catecismo de la Iglesia Católica, con el fin de fortalecer su conocimiento sobre la figura de Jesucristo. De igual manera, invitaron a quienes tengan dudas sobre Jesús como Señor y Mesías a informarse a partir de fuentes que consideraron “objetivas”, evitando interpretaciones ajenas a la doctrina cristiana.
Finalmente, la Conferencia Episcopal reiteró su respeto por las instituciones y las leyes del país, así como su compromiso con la paz y la sana convivencia. No obstante, pidió que también se respete el derecho de la Iglesia Católica a profesar y difundir su fe a través del testimonio y la enseñanza.
El comunicado fue firmado por el arzobispo de Cartagena, Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal; el arzobispo de Tunja, Gabriel Ángel Villa Vahos, vicepresidente; y el obispo de Engativá, Germán Medina Acosta, secretario general del organismo.


